Juan Chiummiento
Haciendo gala del sello que le permitió al peronismo regresar a la Casa Rosada, la hidrovía tendrá finalmente lugar para todos. Luego de discusiones que incluyeron pedidos de informes desde el propio oficialismo y fuego amigo vía medios de comunicación, el Ministerio de Transporte se apresta a lanzar los pliegos para renovar la concesión iniciada en los ´90, descartando la idea de una empresa estatal -fogoneada por el kirchnerismo y resistida por los privados- pero ampliando los mecanismos de control. La salomónica decisión incluye también dividir la licitación en dos (lo que permitiría correr al empresario Gabriel Romero) y avanzar, por un carril separado, con las obras del Canal Magdalena.
































