Se advierte en la calle. La crisis de 2020 de los colectivos en Rosario produjo ganadores y perdedores. En el último rubro, quedaron los choferes, los talleres mecánicos para vehículos grandes y otros actores involucrados en el transporte público. Entre los que salieron beneficiados aparecieron los ciclistas y toda la industria de la bicicleta. El número de usuarios de bicis se incrementó y pasó de un escaso 3% anterior a la declaración de la pandemia por covid-19 a un 13%, según un estudio realizado por el Ente de la Movilidad local. No es un número tan significativo como en otros países, pero indica que hoy 1 de cada 10 personas se mueve en el aparato de dos ruedas.



































