Luego de desplegar estos porcentajes, consideró que, más allá de lo que la mayoría supone, un posible desgranamiento en los sistemas prepagos no colapsaría el sistema público porque no se trata de una cantidad significativa. No obstante, Sánchez de Bustamante aclaró que la demanda hospitalaria también crece desde el resto de los sectores, y ejemplificó: “Hoy son muchos los afiliados a obras sociales sindicales, el PAMI o la obra social provincial que, por distintas razones, no reciben el ciento por ciento de los servicios, e incluso existen programas nacionales, como el Incluir, que fue recortado en sus prestaciones y entonces sus beneficiarios acuden al sistema público provincial de salud. Todo este cúmulo de situaciones lo corroboramos diariamente y eso genera una sobrecarga, a veces con costos económicos muy elevados, como es el caso de los medicamentos”.