También con un toque de realidad, Angulo explicó que “va bien, hablé con representantes del Jardín de los Colibríes de Misiones, y en verdad ellos me aconsejaban la eutanasia porque duran dos o tres meses, no pueden volar, se le atrofian los músculos, se deprimen al estar encerrados, luego sufren infecciones y se mueren” y agregó que “yo la tengo desde el 28 de enero, no sabemos qué le pasó, la encontraron en la ruta, a mitad de enero, ya van casi dos meses y medio y está muy bien” e incluso “el muchacho de la ONG me dio una alimentación, agua sin hervir y sin cloro con azúcar, néctar colibrí que es un polvito con vitaminas, yema de huevo de codorniz. Pero eso no sirve mucho tiempo porque el polvo tiene colorante, esas cosas me las trae Rita porque se ofreció a ayudar en todo”.