Palmas de las manos, dorso de las manos, entre los dedos, la yema de los dedos y los pulgares. Esos son los cinco pasos que se recomiendan para un correcto lavado de manos. Es posible que ponerlos en práctica lleve el mismo tiempo que memorizarlos y, si se tiene en cuenta todas las enfermedades que previenen, se verá que bien vale el empeño.


































