El mundo del espectáculo despidió este viernes a Catherine O’Hara, la actriz que marcó a generaciones con su rol en "Mi pobre angelito" y que volvió a brillar en Schitt’s Creek. Tenía 71 años y su muerte fue confirmada este 30 de enero de 2026.

La actriz canadiense recordada mundialmente por su papel como la madre de Kevin y por su trabajo en la serie Schitt’s Creek, falleció este 30 de enero de 2026. La noticia fue confirmada por medios internacionales y generó conmoción en el mundo del espectáculo.

El mundo del espectáculo despidió este viernes a Catherine O’Hara, la actriz que marcó a generaciones con su rol en "Mi pobre angelito" y que volvió a brillar en Schitt’s Creek. Tenía 71 años y su muerte fue confirmada este 30 de enero de 2026.
La información sobre su muerte fue difundida durante la mañana por portales especializados en espectáculos y replicada por medios argentinos. Si bien en un primer momento circularon versiones contradictorias, con el correr de las horas se consolidó la confirmación del deceso.
Hasta el momento no se difundieron detalles oficiales sobre las causas de la muerte, aunque su entorno pidió respeto y privacidad para la familia en este momento de duelo.

Catherine O’Hara nació en Canadá y desarrolló una extensa trayectoria en cine, televisión y teatro. Su salto a la fama internacional se produjo en 1990 con la película de Mi pobre angelito, donde interpretó Kate McCallister, la madre de Kevin McCallister -personaje que interpreta Macaulay Culkin-, un rol que repitió en la secuela de 1992 y que la convirtió en un rostro familiar para varias generaciones.

También dejó su huella en películas como Beetlejuice (1988), El extraño mundo de Jack (donde prestó su voz) y diversas comedias que consolidaron su perfil humorístico.
En la última etapa de su carrera, O’Hara alcanzó un nuevo pico de popularidad con la serie Schitt’s Creek, donde interpretó a Moira Rose, un personaje excéntrico que le valió premios internacionales y el reconocimiento de la crítica.
Ese rol le permitió conquistar a un público más joven y reafirmar su vigencia artística, convirtiéndose en una de las figuras más queridas de la ficción televisiva reciente.

Tras conocerse la noticia, colegas, productores y fanáticos expresaron su pesar en redes sociales. Mensajes de despedida destacaron su talento para la comedia, su versatilidad actoral y su influencia en la cultura popular.
El nombre de la actriz se convirtió en tendencia global, impulsado por recuerdos de escenas emblemáticas tanto de Mi pobre angelito como de Schitt’s Creek.

La muerte de Catherine O’Hara deja un vacío en la industria del entretenimiento, pero también un legado de personajes memorables que atraviesan generaciones. Desde la comedia familiar hasta la sátira televisiva, su trabajo quedó asociado al humor, la sensibilidad y una presencia escénica inconfundible que seguirá viva en la memoria del público.