La figura de Ricardo Fort parece resistirse al olvido, no solo en la memoria popular, sino también en las paredes del edificio donde vivió gran parte de su vida. En una reciente y reveladora entrevista, su hija, Martita Fort, rompió el silencio sobre los extraños sucesos que ocurren en la propiedad, confirmando que la presencia de su padre se siente con una intensidad que traspasa lo racional.
































