Wanda Nara dio un nuevo paso en su carrera actoral con el protagónico de ¿Querés ser mi hijo?, la comedia romántica dirigida por Hernán Guerschuny en la que comparte cartel con Agustín Bernasconi.
Wanda Nara y Agustín Bernasconi revelaron cómo fue rodar las escenas íntimas de su nueva película
La mediática y el actor detallaron los desafíos detrás de la comedia romántica '¿Querés ser mi hijo?'. Contaron cómo trabajaron con una coach de intimidad y qué cuidados especiales hubo en el set durante las tomas más delicadas.

En plena expectativa por el estreno de la película, ambos protagonistas visitaron el programa Agarrate Catalina, que conduce Catalina Dlugi en La Once Diez, y abrieron el debate sobre uno de los aspectos más complejos de la filmación: el rodaje de las escenas íntimas.

La intimidad detrás de las cámaras y la ayuda de una coach
Durante la entrevista, la empresaria reconoció sin filtros que encarar este tipo de secuencias significó enfrentarse a un terreno completamente desconocido y admitió haber sentido pudor durante las primeras jornadas de trabajo, un contraste directo con la trayectoria del exintegrante de CNCO en la ficción.
'Para mí era todo nuevo, todo me daba vergüenza. Él estaba más habituado', admitió Wanda Nara en diálogo con este medio, al referirse a la experiencia previa de su compañero en el rubro de la actuación.

Por su parte, Agustín Bernasconi profundizó sobre la complejidad técnica y psicológica que implica rodar secuencias de alto contenido erótico frente a un equipo técnico completo. 'Parece una boludez, pero no. Hay que estar ahí desnudándose y una cosa y la otra', expresó el actor sobre el detrás de escena.
En la misma línea, la conductora Catalina Dlugi aportó su mirada analítica sobre la distancia que existe entre la ficción cinematográfica y la realidad del set de filmación: 'Es lo más antierótico del mundo. La gente la ve y empieza a soñar', señaló al aire.

Protocolos, equipos reducidos y acuerdos de cuidado mutuo
Para garantizar la comodidad de los artistas y superar las tensiones propias de estas secuencias, la producción de la película implementó un protocolo específico que incluyó la asistencia de una coach de intimidad. Esta especialista coordinó reuniones tanto individuales como conjuntas en la previa de las grabaciones para marcar los límites y coreografiar cada movimiento.

A su vez, Wanda destacó que el ambiente en el set fue rigurosamente resguardado por la dirección. 'Lo grabaron casi todas mujeres', precisó sobre la reducción del equipo técnico durante las tomas más comprometidas, un factor clave para propiciar un clima de respeto y confianza.
Finalmente, los protagonistas señalaron que establecieron códigos de comunicación y acuerdos estrictos de cuidado recíproco, logrando superar el desafío actoral y consolidar la química que exigía la trama de esta comedia romántica destinada a las salas nacionales.








