El conflicto judicial que desde hace más de un año enfrenta a un médico santafesino con su expareja sumó un nuevo capítulo.
Buscan identificar a los autores de las amenazas contra un médico, un abogado y un periodista
El abogado de un traumatólogo santafesino reclamó nuevas medidas para esclarecer una serie de mensajes intimidatorios recibidos por su cliente, integrantes de su familia y el propio letrado. En paralelo, existe otra denuncia presentada por un periodista de El Litoral, quien fue amenazado mientras cubría el caso. La investigación continúa con diligencias ordenadas por la Fiscalía y tareas técnicas a cargo de la PDI.

El abogado querellante Santiago Banegas solicitó al Ministerio Público de la Acusación (MPA) que impulse nuevas medidas para identificar a los autores de una serie de amenazas anónimas dirigidas contra el profesional de la salud, integrantes de su familia y el propio representante legal.

El planteo también recuerda que, en ese mismo contexto, fue amenazado el periodista de El Litoral Danilo Chiapello, quien venía informando sobre el caso.
Solicitan medidas
La presentación fue dirigida a la fiscal Florencia Zarabia, quien interviene en la carpeta judicial iniciada tras una denuncia por presunta extorsión en grado de tentativa. Allí, Banegas solicitó que se identifiquen y secuestren los dispositivos utilizados para enviar los mensajes, se preserve la evidencia digital y se adopten medidas de protección para las personas alcanzadas por las amenazas.
Asimismo, el abogado pidió conocer el estado de distintas diligencias, entre ellas los requerimientos de preservación de datos a empresas de telefonía y plataformas digitales, la determinación de la titularidad de las líneas involucradas, la eventual realización de allanamientos y el secuestro de dispositivos electrónicos.
También consultó si se dispusieron medidas de resguardo para los denunciantes y para una menor de edad mencionada en los mensajes.
Investigación en curso
Más allá del planteo formulado por la querella, la investigación no permaneció inactiva. Según pudo saber El Litoral, la fiscal Zarabia dispuso distintas medidas desde el inicio de la causa y encomendó las diligencias a la Policía de Investigaciones (PDI), que trabaja en el análisis de la evidencia reunida.

Entre otras tareas, los investigadores procuran establecer la titularidad de las líneas telefónicas desde las cuales se enviaron los mensajes, identificar los dispositivos mediante sus códigos IMEI y reconstruir su ubicación a partir de los registros de impacto en antenas de telefonía celular.
Al momento de la presentación de Banegas, la Fiscalía aguardaba los resultados de esas tareas técnicas para evaluar los próximos pasos de la investigación.
Mensajes intimidatorios
De acuerdo con el escrito, durante la noche del 25 de junio el médico, miembros de su familia y el propio Banegas comenzaron a recibir mensajes provenientes de un número telefónico con característica local. Los textos contenían agravios, intimidaciones y amenazas directas.
No obstante, la presentación aclara expresamente que no existen elementos para atribuir esos mensajes a la persona con la que el médico mantiene el conflicto judicial, por lo que será la investigación del MPA la que deberá determinar su origen y eventual autoría.
Según el abogado, las amenazas alteraron la vida cotidiana de las víctimas, generaron temor por su integridad física y la de sus familiares y se vieron agravadas por el envío de imágenes de armas de fuego. Además, sostuvo que la demora en el secuestro y análisis de los dispositivos podría comprometer la obtención de prueba digital relevante.
Amenazas a periodista
Aunque el escrito no lo refiere en forma expresa, existe otro episodio ocurrido en esos mismos días. El 26 de junio, el jefe de la Sección Policiales de El Litoral, Danilo Chiapello, denunció haber recibido mensajes intimidatorios luego de la cobertura periodística del conflicto judicial.
Según la denuncia, los mensajes anónimos contenían amenazas de muerte y referencias directas a la actividad profesional del periodista.
Con anterioridad, Chiapello había recibido una comunicación atribuida al estudio jurídico que representaba a una de las partes del conflicto, mediante la cual se solicitaba el retiro de publicaciones bajo apercibimiento de iniciar acciones legales. Posteriormente, el diario recibió una carta documento firmada por esa misma persona.
Sin perjuicio de esas circunstancias, la identidad de quien envió los mensajes intimidatorios continúa siendo materia de investigación y no existe, hasta el momento, una atribución judicial sobre su autoría.
El antecedente
Las amenazas denunciadas se produjeron pocos días después de que la Justicia santafesina declarara la admisibilidad de un acuerdo de procedimiento abreviado mediante el cual una mujer de 38 años fue condenada a dos años de prisión de ejecución condicional por desobediencia a un mandato judicial, daños y lesiones en perjuicio de su expareja.
Se trata, sin embargo, de una causa distinta de la investigación actualmente en curso por los mensajes intimidatorios.










