Lo que hasta ese momento había sido una noche de goles y tribunas activas terminó con corridas sobre el césped y uniformados intentando separar a empujones lo que ya era un caos. La semifinal de la Copa Ciudad de Recreo, disputada en la cancha de Nobleza, se deshilachó cerca de las 00:30 cuando la tensión bajó desde las gradas hasta el campo de juego.

































