La ciudad de Córdoba volvió a ser escenario de un grave episodio de violencia que tuvo como víctima a un niño que se dirigía a la escuela. El hecho ocurrió durante la mañana del miércoles en barrio Avellaneda, en la zona sur de la capital provincial, cuando un menor de 10 años recibió impactos de perdigones en distintas partes del cuerpo mientras caminaba hacia un establecimiento educativo junto a otros vecinos.
Córdoba: un niño fue herido por 10 perdigones cuando iba camino a la escuela
El menor de 10 años resultó herido durante un episodio armado ocurrido en la capital cordobesa mientras se dirigía a clases. Fue atendido en un hospital y se encuentra fuera de peligro. Hay un detenido por el hecho.

Según informaron fuentes policiales y medios locales, el ataque se produjo cerca de las 7.20, en momentos en que numerosos alumnos transitaban por la zona para ingresar a clases. Como consecuencia de los disparos, también resultó herido un hombre mayor de edad que se encontraba en las inmediaciones. El presunto agresor fue detenido poco después por efectivos policiales.

El ataque ocurrió durante el horario de ingreso escolar
De acuerdo con la reconstrucción preliminar de los investigadores, el episodio se desencadenó cuando un hombre efectuó disparos con una escopeta en la vía pública. Algunos de los proyectiles impactaron contra un niño de 10 años que caminaba rumbo a la escuela y contra otro hombre que se encontraba en la zona.
La madre del menor relató posteriormente que su hijo recibió múltiples impactos de perdigones y que el momento fue de extrema angustia para toda la familia. En declaraciones difundidas por medios nacionales, aseguró que al ver las heridas temió por la vida del niño. “Pensé que me lo habían matado”, expresó al recordar los instantes posteriores al ataque.

El menor fue trasladado de inmediato al Hospital de Niños de Córdoba, donde recibió atención médica especializada. Los profesionales constataron la presencia de varios perdigones en distintas partes del cuerpo, aunque determinaron que ninguna de las lesiones comprometía órganos vitales. El niño quedó en observación y posteriormente se informó que evolucionaba favorablemente.
Por su parte, el hombre herido también fue asistido por personal médico y permaneció internado bajo seguimiento profesional debido a la gravedad de algunas de las lesiones sufridas durante el incidente.

Las primeras actuaciones policiales permitieron identificar y detener al presunto autor de los disparos. Los investigadores intentan determinar las circunstancias exactas que derivaron en el ataque y establecer si existió algún conflicto previo que motivara la agresión. Hasta el momento, la hipótesis principal apunta a un episodio ocurrido en la vía pública que terminó afectando a personas ajenas a cualquier disputa.
La conmoción de la familia y la investigación judicial
El caso tuvo una amplia repercusión en Córdoba debido a que ocurrió durante el horario de ingreso escolar y en una zona donde habitualmente circulan numerosos niños y adolescentes. La presencia de alumnos en el sector fue confirmada por la propia Policía, que desarrollaba un operativo preventivo en las inmediaciones de los establecimientos educativos cuando ocurrió el ataque.
La madre del niño contó que el menor recibió alrededor de diez perdigones y que atravesó momentos de gran dolor tras el episodio. También manifestó su preocupación por las secuelas físicas y emocionales que el hecho podría dejarle a futuro. Aunque los médicos descartaron riesgo de vida, la familia continúa pendiente de la evolución del cuadro y de los controles posteriores que deberán realizarse.

Mientras tanto, la Justicia provincial avanza con la investigación para determinar las responsabilidades penales correspondientes. Los peritos trabajan sobre el arma secuestrada y analizan las evidencias recolectadas en la escena para reconstruir con precisión la mecánica del hecho.
Por el momento, el niño permanece fuera de peligro y continúa recuperándose de las heridas sufridas. Su familia espera que la investigación avance con rapidez y que se esclarezcan completamente las circunstancias que derivaron en el ataque.
Mientras tanto, la comunidad educativa de la zona sigue con atención la evolución del caso, que dejó al descubierto una vez más las consecuencias que la violencia puede tener sobre personas ajenas a cualquier enfrentamiento.








