Matías José Cosentini, suboficial de la policía provincial, está bajo la lupa de investigadores federales en una causa que "rasca" supuestos vínculos de jefes antinarcóticos con un conocido traficante de la zona. Tiempo atrás, antes de que este escándalo estalle, su teléfono celular había sido secuestrado en el marco de otra causa. A principios de mes, el aparato iba a ser "abierto" en busca de pruebas, pero sorpresivamente los peritos se encontraron con que la cadena de custodia había sido violada y el dispositivo destruido por completo.


































