Un hombre de 26 años fue condenado a tres años de prisión de cumplimiento efectivo por un robo cometido junto con un cómplice en una vivienda de Rafaela. Lo particular del asalto es que, durante el ataque, ambos delincuentes gatillaron sus armas contra la víctima, pero ninguno de los disparos llegó a efectuarse.
Gatillaron sus armas contra una mujer y ninguno de los disparos salió
Un hombre de 26 años fue condenado a tres años de prisión efectiva por el asalto cometido junto con un cómplice en una vivienda de la cabecera del departamento Castellanos. Ambos ingresaron con armas y rostros cubiertos. La víctima logró reconocer a uno de ellos y los persiguió cuando escapaban.

La condena recayó sobre Tomás Julián Lazcano, quien fue declarado coautor de un robo calificado por el uso de un arma de fuego cuya aptitud para el disparo no pudo ser acreditada. La resolución fue dictada por el juez Javier Bottero en el marco de un juicio abreviado realizado en los tribunales de Rafaela.

La investigación estuvo a cargo del fiscal Martín Castellano, quien también representó al Ministerio Público de la Acusación durante la audiencia.
Ataque a cara cubierta
El hecho ocurrió el lunes 3 de febrero de 2025, alrededor de las 23, en una vivienda ubicada en calle Alvear al 1900. Según expuso Castellano, Lazcano llegó hasta el inmueble junto con otro hombre, de 27 años e identificado por sus iniciales CTG. Ambos tenían el rostro cubierto y portaban armas de fuego.
Los dos ingresaron por la puerta principal, que se encontraba abierta, y sorprendieron a una mujer que estaba en el interior. Durante el asalto se produjo un forcejeo y la víctima consiguió descubrir el rostro de uno de los atacantes. Como lo conocía, pudo identificarlo posteriormente como Lazcano.

De acuerdo con la acusación, en medio de la situación Lazcano le apuntó con una pistola y gatilló. El arma no efectuó ningún disparo. Inmediatamente después, tomó una cartera roja que pertenecía a la mujer y escapó junto con su cómplice.
La víctima, lejos de quedarse en el lugar, salió detrás de ambos con la intención de detenerlos. Fue entonces cuando, según relató el fiscal, CTG también gatilló varias veces su arma en dirección a la mujer. Nuevamente, no se produjo ningún disparo.
El segundo involucrado continúa sometido a proceso y transita la investigación con medidas alternativas a la prisión preventiva.
Tres años de prisión
Durante el juicio abreviado, Lazcano reconoció expresamente su responsabilidad por el hecho y aceptó tanto la calificación legal propuesta por la Fiscalía como la pena de tres años de prisión efectiva.

La condena fue encuadrada como robo calificado por el uso de arma de fuego cuya aptitud para el disparo no puede tenerse por acreditada, una precisión vinculada con la imposibilidad de determinar que las armas utilizadas fueran aptas para disparar.
La defensa técnica de Lazcano prestó conformidad con el procedimiento abreviado y con la pena acordada. La víctima, por su parte, fue informada sobre el avance de la investigación y manifestó su conformidad con la resolución alcanzada.









