La noche del 8 de agosto, un procedimiento policial en una vivienda de barrio Yapeyú de Santa Fe, terminó con tres personas imputadas y el secuestro de droga y un arma de fuego. En la audiencia de prisión preventiva realizada el viernes pasado en los tribunales locales, las partes expusieron versiones contrapuestas sobre el ingreso de los agentes al domicilio.
Una masa, tres perros y un niño esposado: el procedimiento que terminó en una causa por drogas
Un operativo en la zona norte de Santa Fe, derivó en una investigación por drogas y tenencia de arma de fuego. En tribunales, la Fiscalía sostuvo que hubo resistencia al accionar policial en el marco de un hecho en flagrancia; la defensa denunció violencia institucional y cuestionó el secuestro de estupefacientes. El juez dispuso una prisión preventiva y dos libertades con restricciones.

El juez Lisandro Aguirre resolvió que César Andrés Ceballos, de 38 años, permanezca detenido. En cambio, dispuso la libertad bajo alternativas de Paula Yanina Arce, de 27 años, y de Agustín Sebastián Ceballos, de 18, aunque para este último estableció como condición que fije un nuevo domicilio, en otro barrio y a no menos de 500 metros del lugar y de las personas vinculadas al hecho.

La fiscal Agustina Aimi y su colega Francisco Cecchini les atribuyeron a los tres la tenencia de estupefacientes con fines de comercialización y la tenencia ilegítima de un arma de fuego de uso civil, en calidad de coautores.
Procedimiento en flagrancia
El operativo comenzó alrededor de las 23 de aquel sábado, cuando efectivos del Comando Radioeléctrico patrullaban la zona y observaron a dos personas que salieron corriendo de un kiosco al advertir la presencia del móvil policial.
Según la reconstrucción fiscal, el accionar se enmarcó en un hecho en flagrancia, lo que motivó la persecución hasta la vivienda de pasaje Carranza -entre Chaco y Chubut-, donde reside Arce, y los agentes intentaron identificar a padre e hijo en la vereda.
A partir de ese momento, de acuerdo con el acta policial incorporada a la causa, se produjo un forcejeo en el que intervinieron otras personas presentes en el lugar, entre ellas un niño de 10 años.

El menor resultó con una herida sangrante en la nariz. Según la versión policial, uno de los hombres habría tomado una masa y atacado a un agente, mientras otro efectivo intentaba contener al niño, que se retiraba del lugar con una riñonera con dinero. En ese contexto, el chico terminó esposado.
El procedimiento también incluyó la intervención de tres perros de tipo pitbull que, según el acta, habrían sido liberados desde la vivienda y atacaron a los policías. “Fue una situación caótica y de bastante resistencia”, resumieron los fiscales durante la audiencia.
Tras el ingreso al domicilio, los agentes realizaron una requisa. Debajo de una cucheta hallaron una bolsa amarilla a rayas con 70,9 gramos de cocaína. También secuestraron una balanza electrónica y una riñonera con $339.800.
Debajo de un colchón encontraron un arma de fuego marca Tanque calibre 32, con seis cartuchos y apta para disparar.
Versiones contrapuestas
La defensa cuestionó la legalidad y el modo de la intervención policial. Antes de la exposición de su abogado, Arce pidió la palabra y sostuvo que los agentes no habían hallado elementos antes de solicitar refuerzos, planteando además la posibilidad de que la droga hubiera sido incorporada durante el procedimiento.
El defensor Martín Peón rechazó el pedido de prisión preventiva y solicitó medidas alternativas para los tres imputados. También informó que por el accionar policial interviene la Fiscalía de Violencia Institucional del Ministerio Público de la Acusación.

Peón afirmó que “la policía entró golpeando” y puso el foco en la situación del niño, quien —según dijo— terminó con lesiones en el rostro y fue esposado mientras estaba con su abuelo.
La defensa negó además que la vivienda funcionara como punto de venta de drogas. Sostuvo que César Ceballos es jubilado por discapacidad, que no reside en el lugar y que, en todo caso, la conducta podría encuadrarse como tenencia simple.
Un conflicto previo
Durante la audiencia también se mencionaron antecedentes de tensiones entre grupos del sector, aunque el procedimiento en sí fue presentado por la Fiscalía como derivado de un hecho en flagrancia y no como resultado de una disputa vecinal.
El fiscal Cecchini explicó que, en caso de que Agustín Ceballos recuperara la libertad, se evaluaría solicitar su reubicación fuera del barrio. También señaló la existencia de causas previas vinculadas a hechos de violencia con armas en el entorno familiar.
Agustín Ceballos registra además una investigación anterior por un abuso de arma ocurrido cuando aún era menor de edad, que tramita bajo la Ley Penal Juvenil.
En cuanto a César Ceballos, la fiscal Aimi pidió que la nueva causa se acumule a una condena en suspenso dictada el 23 de marzo, cuando había recuperado la libertad bajo reglas de conducta en una investigación previa por tenencia de arma de guerra.
La decisión judicial
Al resolver, el juez Aguirre consideró acreditada en esta etapa la existencia de elementos suficientes para sostener la imputación por tenencia de estupefacientes y arma de fuego. También valoró los riesgos procesales planteados por la Fiscalía.
Respecto de la hipótesis defensiva sobre una eventual colocación de la droga por parte de los policías, sostuvo: “No tenemos elementos por ahora para dar crédito a la versión de que le plantaron la droga”.
Finalmente, dictó la prisión preventiva de César Ceballos. Para Paula Arce dispuso la libertad bajo alternativas, y adoptó la misma medida para Agustín Ceballos, aunque condicionada a que fije domicilio fuera del barrio y a una distancia no menor a 500 metros del lugar del hecho y de las personas involucradas.










