Momentos de extrema tensión se vivieron durante la madrugada de este lunes en el barrio porteño de Balvanera, donde se produjo un motín dentro de una comisaría de la Policía de la Ciudad que derivó en incendios, disparos, destrozos y la fuga de varios detenidos.
Motín en una comisaría de Balvanera: hubo incendios, disparos y varios heridos
El violento episodio ocurrió en una dependencia policial de la Ciudad de Buenos Aires. Hubo internos heridos, efectivos afectados por el operativo y al menos 17 presos escaparon durante los disturbios.

El hecho obligó a desplegar un importante operativo de seguridad y volvió a poner en discusión la situación de sobrepoblación en las dependencias policiales de la Ciudad de Buenos Aires.
El episodio ocurrió en la Comisaría Vecinal 3B, ubicada sobre la calle Venezuela al 1900, donde se encontraban alojadas decenas de personas privadas de la libertad. Según la información difundida por medios nacionales y fuentes policiales, los incidentes comenzaron pasada la medianoche y se extendieron durante varias horas.

Fuego, humo y un operativo de emergencia
De acuerdo con las primeras reconstrucciones, el conflicto se inició en el sector de calabozos, donde un grupo de detenidos comenzó una protesta que rápidamente escaló en violencia. Durante el motín, varios internos incendiaron colchones y otros elementos, lo que provocó una intensa humareda visible desde el exterior de la dependencia.
El fuego generó preocupación entre vecinos y comerciantes de la zona, quienes observaron el movimiento constante de móviles policiales, ambulancias y autobombas. Algunos testigos relataron haber escuchado detonaciones y gritos provenientes del interior de la seccional mientras las fuerzas de seguridad intentaban recuperar el control.
Ante la gravedad de la situación, intervino personal de Bomberos de la Ciudad y del SAME, mientras grupos especiales de la Policía ingresaban al edificio para contener los disturbios. Durante el operativo se utilizaron gases irritantes y armas disuasivas para controlar a los internos.

Fuentes vinculadas al caso indicaron que varios efectivos policiales resultaron afectados por inhalación de humo y lesiones menores durante la intervención. También hubo detenidos heridos, algunos de los cuales fueron trasladados bajo custodia a hospitales porteños para recibir atención médica.
Uno de los datos que más preocupación generó fue la fuga de presos en medio del caos. Según trascendió, al menos 17 detenidos lograron escapar de la dependencia aprovechando los momentos de descontrol ocasionados por el incendio y la intervención policial.
Horas después, algunos de ellos habían sido recapturados, aunque las autoridades continuaban con operativos de búsqueda para localizar al resto.
La Policía de la Ciudad montó controles y rastrillajes en distintos puntos de la Capital Federal para intentar dar con los prófugos, mientras se analizaban cámaras de seguridad y testimonios para reconstruir cómo se produjo la evasión.

El problema de la sobrepoblación en dependencias policiales
El episodio volvió a poner sobre la mesa una problemática que desde hace tiempo genera preocupación tanto en ámbitos judiciales como de seguridad: la acumulación de detenidos en comisarías y alcaidías porteñas.
Según distintos informes oficiales y judiciales, muchas dependencias de la Ciudad funcionan actualmente por encima de su capacidad prevista, debido a la demora en los traslados hacia unidades penitenciarias federales. Esa situación ha provocado reiterados reclamos por las condiciones de alojamiento y episodios de tensión en distintos establecimientos policiales.
Fuentes cercanas a la investigación señalaron que en la Comisaría Vecinal 3B había una cantidad de detenidos superior a la capacidad operativa del lugar al momento del motín. Ese contexto habría contribuido al deterioro de las condiciones internas y al aumento de los conflictos dentro de los espacios de alojamiento.

En los últimos años, distintas dependencias policiales de la Ciudad de Buenos Aires registraron episodios similares, con protestas de internos, incendios y daños materiales vinculados a reclamos por traslados o condiciones de detención. Algunos de esos hechos obligaron a desplegar operativos especiales y derivaron en investigaciones judiciales.
Tras controlar la situación en Balvanera, las autoridades iniciaron una revisión de los daños ocasionados en la dependencia y comenzaron con el traslado de algunos detenidos hacia otros establecimientos. La Justicia porteña quedó a cargo de la investigación para determinar cómo se originó el motín, establecer responsabilidades y reconstruir las circunstancias en las que se produjo la fuga de presos.
Mientras continúan los operativos para localizar a los evadidos, el caso reavivó el debate sobre el sistema de alojamiento transitorio de detenidos en comisarías porteñas y las dificultades estructurales que atraviesa el sistema de seguridad y detención en la Ciudad de Buenos Aires.









