Con el voto unánime de sus miembros, los doctores José Mántaras, Carlos Renna y Eduardo Bernacchia, el tribunal de alzada hizo lugar al recurso de apelación interpuesto por el MPA y sentenció al imputado como autor penalmente responsable de abuso sexual gravemente ultrajante, reiterado y en número indeterminado de veces, cometidos en perjuicio de una menor de 18 años de edad. Todo agravado por la relación de previa convivencia y estar bajo su cuidado y guarda, todo ello en concurso real con el delito de abuso sexual con acceso carnal reiterado y en número indeterminado de veces.