La inseguridad volvió a golpear a una institución religiosa de la costa santafesina. Durante la madrugada del domingo, delincuentes ingresaron a la capilla San Benito Abad, (en Villa California), donde provocaron importantes daños para acceder a distintas dependencias y terminaron llevándose herramientas pertenecientes a un albañil que trabaja en obras de refacción del lugar.
Robo y destrozos en la capilla San Benito Abad de Villa California
Delincuentes rompieron puertas, recorrieron todas las dependencias del edificio y se llevaron herramientas utilizadas en una obra de refacción. El templo no fue dañado, pero la comunidad deberá afrontar los costos de las reparaciones y reponer los elementos sustraídos.

El hecho fue descubierto poco antes de las 10 de la mañana, cuando comenzaron a llegar los colaboradores que participan habitualmente de la misa dominical.
"Cuando llegamos nos encontramos con una de las puertas laterales violentada. Intentaron ingresar por ahí, la levantaron prácticamente unos 45 grados, pero no pudieron abrirla", relató el padre Axel, responsable de la comunidad religiosa, en diálogo con El Litoral. Ante esa dificultad, los intrusos buscaron otro acceso.

Según explicó el sacerdote, los autores del hecho se dirigieron hacia la parte posterior del edificio, donde rompieron la puerta de la secretaría y lograron ingresar a las dependencias anexas a la capilla.
Una vez dentro, encontraron las llaves internas y recorrieron uno por uno los distintos ambientes. "Entraron a todas las dependencias. Abrieron cajones, revolvieron todo, pero no encontraron objetos de valor", explicó.
Herramientas robadas y destrozos
Aunque el templo propiamente dicho no sufrió daños ni fue profanado, el saldo económico terminó siendo importante. En esos sectores funcionan oficinas administrativas, la sacristía y espacios de apoyo para la actividad pastoral, donde actualmente además se desarrollan trabajos de mantenimiento y mejoras edilicias.
Las principales pérdidas corresponden precisamente a esas obras. "No tenemos cosas importantes guardadas ahí, pero el albañil tenía la amoladora, herramientas y otros elementos de trabajo que le fueron robados. Nosotros nos vamos a hacer cargo porque él no tiene ninguna responsabilidad", señaló el sacerdote.

A ello se suman los daños provocados durante el ingreso. "Ahora habrá que reemplazar dos puertas y ordenar todo el desastre que dejaron después de revisar cada uno de los ambientes", agregó.
Pese al episodio, el padre Axel destacó que los delincuentes no ocasionaron daños dentro del espacio destinado al culto. "Gracias a Dios en la iglesia no tocaron absolutamente nada. Todo ocurrió en las dependencias de la capilla", aclaró.
"No creo que sea por hambre"
No obstante, reconoció la tristeza que genera un episodio de estas características.

"Ingresar a una casa de familia ya es algo muy doloroso. Nosotros tampoco estamos fuera de la realidad que vive el resto de la gente. Evidentemente pensaron que podían encontrar algo de valor, pero nunca hay nada importante allí", reflexionó.
Consultado sobre las posibles motivaciones del hecho, evitó especular sobre los autores, aunque descartó que se trate de una necesidad extrema.

"No creo que sea por hambre. La gente que necesita pide ayuda, busca una changa o recurre a Cáritas. Esto es otra cosa. Buscaban algo para obtener un beneficio económico. Después será la Policía la que determine exactamente qué ocurrió", sostuvo.
Un problema que se repite
No es la primera vez que la comunidad religiosa atraviesa una situación similar. Según confirmó el propio sacerdote, se trata del segundo robo sufrido por la capilla en lo que va del año.
"La vez anterior también hubo destrozos. En realidad, siempre terminan rompiendo más de lo que encuentran para llevarse", lamentó.
Preocupación por la inseguridad
El episodio volvió a poner sobre la mesa la preocupación que existe entre los vecinos de Villa California por el crecimiento de los hechos contra la propiedad.
El padre Axel señaló que en los últimos meses se multiplicaron los ingresos a viviendas particulares y recordó que días atrás representantes de la vecinal mantuvieron una reunión con el fiscal para abordar la problemática.

"La situación está difícil. En Villa California sabemos de muchas casas donde han entrado a robar. Es muy triste no poder vivir tranquilos y salir de casa con la seguridad de que al regresar todo seguirá como estaba", expresó.
Mientras tanto, la denuncia quedó radicada y la investigación busca determinar la identidad de los autores del hecho y recuperar las herramientas sustraídas, en un nuevo episodio que vuelve a poner de manifiesto el avance de los delitos contra instituciones y vecinos de la costa santafesina.








