Tres mujeres, de entre 24 y 25 años, que regresaban de una fiesta en el Santa Fe Rugby Club fueron víctimas de una vieja modalidad delictiva en la autopista Santa Fe-Rosario, a la altura del peaje de Santo Tomé. El automóvil en el que se conducían de pronto colisionó contra un "muro" de ladrillos retak que habían sido colocados a lo ancho de toda la autopista.



































