La violencia armada volvió a dejar una víctima fatal en la ciudad de Santa Fe. El domingo se confirmó la muerte de Federico Acosta, de 46 años, quien permanecía internado en estado crítico desde finales de mayo luego de haber sido atacado a balazos en la zona suroeste de la capital provincial.
Tras dos semanas de agonía: murió un hombre atacado a tiros en la zona suroeste de la ciudad
Tras permanecer más de dos semanas internado en terapia intensiva del Hospital Cullen, falleció Federico Acosta (46). Había recibido un disparo en la cabeza en un hecho ocurrido en Uruguay y San José. La investigación judicial cambia de carátula y ahora busca esclarecer un Homicidio.

El desenlace se produjo en el Hospital José María Cullen, donde los médicos intentaron durante más de dos semanas revertir un cuadro extremadamente delicado. Sin embargo, la gravedad de la lesión sufrida en el cráneo terminó siendo irreversible.
La historia comenzó el pasado 31 de mayo, alrededor de las 13.30, cuando un llamado de emergencia alertó sobre un hombre herido de arma de fuego en inmediaciones de Uruguay y San José, un sector ubicado entre los barrios San Lorenzo y Chalet.
Al llegar al lugar, los servicios de asistencia encontraron a Acosta con una herida de bala en la cabeza y lo trasladaron de urgencia al principal centro de salud de la región.
Una pelea contra el tiempo
Desde su ingreso al Cullen, el estado del paciente fue considerado crítico. Los profesionales lo derivaron de inmediato al área de máxima complejidad, donde permaneció bajo monitoreo permanente y con pronóstico reservado.

Durante los días posteriores, familiares y allegados siguieron con preocupación cada parte médico. La evolución nunca logró consolidar una mejoría significativa y el cuadro clínico se fue agravando con el correr de las jornadas.
Finalmente, el domingo, fuentes médicas confirmaron el fallecimiento de Acosta, poniendo fin a una larga agonía que había comenzado con aquel ataque a plena luz del día.
De lesiones graves a homicidio
La muerte de la víctima modifica el rumbo judicial de la investigación. Lo que inicialmente se instruía como un hecho de lesiones gravísimas provocadas por arma de fuego pasará ahora a ser investigado como homicidio.

Los pesquisas continúan reconstruyendo lo sucedido aquella tarde de mayo. Entre las tareas ordenadas se encuentran la recolección de testimonios, el análisis de posibles registros fílmicos y la búsqueda de elementos que permitan identificar al autor de los disparos.
Hasta el momento no trascendieron detenciones vinculadas al caso ni se informó oficialmente cuál habría sido el móvil del ataque. Los investigadores tampoco descartan ninguna hipótesis mientras intentan determinar qué ocurrió en los minutos previos a la agresión.








