Eduardo Sánchez tiene 28 años, es guardiacárcel y vive con su esposa y su pequeña hija en barrio Loyola de la ciudad de Santa Fe. "Laburo como loco para salir adelante y poder conseguir las cosas que necesita mi familia", asegura. Cumple funciones en la cárcel de Piñero, en el sur de la provincia. Días atrás, delincuentes le asestaron un duro golpe, al arrebatarle su automóvil, que terminó totalmente destruido.


































