La causa por el femicidio de Agostina Vega incorporó un nuevo episodio este jueves tras la clausura de “Wachitas Bar”, un local nocturno de Córdoba que quedó bajo atención pública por una conexión indirecta con una de las personas mencionadas en la investigación judicial.
Clausuraron un bar ligado a una línea clave de la investigación por Agostina Vega
La medida se tomó tras detectar graves irregularidades de seguridad y habilitación, mientras la Justicia de Córdoba analiza una conexión indirecta con una prueba clave del caso.

La medida fue ordenada por el Ente de Fiscalización y Control de la Municipalidad de Córdoba, que dispuso el cierre inmediato del comercio ubicado en calle Ituzaingó al 521 luego de detectar diversas irregularidades durante una inspección.

Irregularidades
Según el informe elaborado por los inspectores municipales, el establecimiento desarrollaba actividades para las cuales no tenía habilitación correspondiente y presentaba incumplimientos vinculados a seguridad, higiene y salubridad.
Entre las observaciones registradas se incluyeron fallas en la instalación eléctrica, ausencia de señalización para emergencias y vías de evacuación, además de matafuegos con la carga vencida. Las autoridades consideraron que estas condiciones representaban un riesgo para quienes asistían al lugar.
Además, el bar habría realizado modificaciones estructurales sin autorización municipal. El comercio también acumulaba antecedentes de sanciones durante 2025 por exceso de capacidad, ruidos molestos y realización de eventos sin permiso.

La situación se agravó cuando personal de control constató que los sellos de clausura habían sido retirados sin autorización. A raíz de esta infracción, el municipio confeccionó nuevas actas y reinstaló las fajas de seguridad.
La conexión con el caso
Aunque el cierre se produjo por cuestiones administrativas y de seguridad, el nombre de “Wachitas Bar” tomó relevancia por una línea de investigación relacionada con el femicidio de Agostina Vega.
La Justicia investiga a Soledad Andreani, quien se desempeñaba como encargada de producción de eventos del local y es propietaria de un Ford Ka negro considerado una pieza clave dentro de la causa.
Los investigadores sostienen que ese vehículo habría sido utilizado por Claudio Barrelier, principal acusado del femicidio, para trasladar el cuerpo de la adolescente.
Andreani declaró ante la Justicia que Barrelier le pidió prestado el automóvil con el argumento de que debía llevar ropa a la casa de un familiar y aseguró que sintió desconfianza ante el pedido.
El comunicado del bar
Días atrás, tras la repercusión pública del caso, los responsables de Wachitas Bar difundieron un comunicado para desligar al establecimiento de las conductas investigadas en el expediente judicial.

Desde el local afirmaron que las personas bajo investigación no integran la titularidad ni poseen participación accionaria dentro del negocio. También remarcaron que no pueden responsabilizarse por hechos ocurridos fuera del ámbito laboral.
Asimismo, indicaron que los peritajes realizados dentro del comercio no habrían encontrado elementos de interés para la investigación vinculada al femicidio.









