Cáncer de colon: una patología en aumento que se puede prevenir si se consulta a tiempo
En el marco del Día Mundial contra esta enfermedad, el Dr. Juan Pablo de Santis explicó a Viví Mejor la importancia de los controles a partir de los 45 años. Hábitos saludables, métodos de diagnóstico indoloros y tratamientos personalizados que duplican la sobrevida.
Cada año, alrededor de 16.000 personas son diagnosticadas con cáncer de colon.
El 31 de marzo se conmemora el Día Mundial contra el Cáncer de Colon, una fecha clave para poner en agenda una patología cuya incidencia ha crecido en los últimos años, pero que presenta una ventaja fundamental: es altamente prevenible y curable si se detecta en etapas tempranas.
En diálogo con Viví Mejor, el Dr. Juan Pablo de Santis (MP 5246) brindó detalles sobre cómo el estilo de vida influye en el riesgo y por qué no hay que esperar a tener síntomas para acudir al consultorio.
No hay que esperar a tener síntomas para acudir al consultorio.
El rol de los hábitos saludables
La prevención primaria comienza en la mesa y en la actividad diaria. Según explica el especialista, existen factores de riesgo modificables que pueden reducir significativamente la aparición de pólipos o lesiones. Entre las recomendaciones principales, De Santis destacó:
Alimentación: reducir el consumo de grasas de origen animal.
Actividad física: realizar ejercicio de forma regular para evitar el sobrepeso.
Vicios: disminuir drásticamente el consumo de bebidas alcohólicas y tabaco.
Una de las mayores novedades en las guías médicas recientes es la edad de inicio de los chequeos. "Los controles para la prevención deberían comenzar a los 45 años para la población con riesgo promedio y extenderse, por lo menos, hasta los 75 años", señaló el doctor.
No obstante, aclaró que este esquema debe adelantarse en pacientes que presenten antecedentes de familiares de primer grado (padres o hermanos) con esta patología. En estos casos, la consulta con el gastroenterólogo es prioritaria para definir una edad de inicio más temprana.
Los chequeos médicos son fundamentales para prevenir esta enfermedad.
Métodos de diagnóstico: sin miedo a la consulta
Existen dos herramientas principales para detectar anomalías en el colon. El Dr. De Santis detalló sus alcances:
Sangre oculta en materia fecal (Inmunoquímica): es un análisis que detecta rastros de sangre no visibles a simple vista. Si el resultado es positivo, se debe proceder obligatoriamente a una videocolonoscopia.
Videocolonoscopia: es el estudio estándar de oro. "Es un procedimiento totalmente indoloro que se realiza bajo sedación", explica el médico. A través de un tubo flexible con una cámara (endoscopio), se recorre el colon permitiendo no solo el diagnóstico, sino también el tratamiento (extirpación de pólipos) en el mismo acto.
En las últimas dos décadas, la ciencia ha dado pasos agigantados. Hoy, los tratamientos son personalizados e involucran a grupos interdisciplinarios compuestos por gastroenterólogos, anatomopatólogos, cirujanos y oncólogos.
"Estos tratamientos han evolucionado de forma exponencial, duplicando la sobrevida si se tienen en cuenta los últimos 20 años", afirmó De Santis, subrayando que el abordaje integral es la clave del éxito terapéutico actual.
No esperar al síntoma
La prevención es la mejor medicina: "Estamos ante una patología prevenible con altas tasas de curación si el diagnóstico es temprano. Por eso, invito a la población a consultar a su médico de cabecera o gastroenterólogo", concluyó el especialista.
La recomendación es clara: si tenés más de 45 años o antecedentes familiares, no esperes a tener síntomas (como dolor abdominal, cambios en el ritmo evacuatorio o sangrado) para realizar la consulta. El control a tiempo salva vidas.