La inteligencia artificial avanza en distintos ámbitos de la vida cotidiana y la medicina es uno de los sectores donde su impacto promete ser más profundo.
Inteligencia artificial en medicina: cómo puede ayudar a elegir al mejor médico
El cirujano español Julio Mayol sostiene que la inteligencia artificial puede transformar la atención sanitaria al ofrecer datos objetivos sobre la calidad asistencial de los profesionales. La propuesta busca que los pacientes tomen decisiones mejor informadas sin reemplazar el criterio médico.

Aunque muchas veces el debate gira en torno a si estas herramientas podrán reemplazar a los profesionales de la salud, algunos especialistas plantean otro escenario: utilizar la tecnología para mejorar la calidad de la atención y ofrecer más información a los pacientes.
Esa es la mirada del cirujano español Julio Mayol, quien considera que la inteligencia artificial puede convertirse en un aliado para medir de manera objetiva el desempeño de los médicos y fortalecer la relación entre pacientes y profesionales.

La inteligencia artificial como herramienta para evaluar la calidad médica
Las reflexiones de Julio Mayol fueron publicadas en una entrevista realizada por el diario español La Voz de Galicia, donde el especialista analizó los desafíos que enfrenta la medicina frente al crecimiento de la inteligencia artificial y el uso masivo de datos en los sistemas de salud.
Mayol, catedrático de Cirugía de la Universidad Complutense de Madrid, director científico del Instituto de Investigación Sanitaria del Hospital Clínico San Carlos y referente internacional en innovación sanitaria, sostiene que la inteligencia artificial no debe entenderse únicamente como una tecnología destinada a automatizar tareas, sino como una herramienta capaz de aportar información objetiva para mejorar la toma de decisiones.
En ese sentido, afirmó que uno de los grandes cambios que podrían producirse en los próximos años consiste en ofrecer a los pacientes indicadores confiables sobre la calidad asistencial de los médicos.

Según explicó al diario La Voz de Galicia, hoy muchas personas eligen un profesional de la salud por recomendaciones de familiares, opiniones en internet o experiencias personales, pero pocas veces cuentan con información objetiva sobre los resultados obtenidos por cada especialista.
Para Mayol, la inteligencia artificial permitiría analizar enormes volúmenes de datos clínicos y transformarlos en indicadores que reflejen aspectos como los índices de complicaciones, la experiencia en determinados procedimientos, los resultados de los tratamientos o la satisfacción de los pacientes.
"Lo importante es que existan datos objetivos que permitan al paciente conocer la calidad del médico", señaló durante la entrevista publicada por La Voz de Galicia.
El especialista aclara que ese tipo de información no debería utilizarse para establecer rankings simplificados, sino para favorecer una mayor transparencia dentro de los sistemas sanitarios y ayudar a que cada paciente pueda tomar decisiones con más elementos de juicio.

Además, considera que esta transformación también beneficiaría a los propios profesionales, ya que permitiría identificar oportunidades de mejora y promover una cultura basada en la evaluación continua de los resultados.
La tecnología no reemplaza al médico, pero cambia su forma de trabajar
A pesar del avance acelerado de la inteligencia artificial, Julio Mayol rechaza la idea de que estas herramientas vayan a sustituir el trabajo de los médicos.
Por el contrario, sostiene que la medicina seguirá dependiendo del juicio clínico, la experiencia profesional y la capacidad humana para comprender el contexto de cada paciente.

La inteligencia artificial, explica, puede procesar millones de datos en pocos segundos, detectar patrones difíciles de identificar para una persona y colaborar en tareas como el diagnóstico por imágenes, la predicción de riesgos o la planificación de tratamientos.
Sin embargo, la decisión final continuará dependiendo del profesional de la salud, que es quien interpreta esa información dentro de una situación clínica concreta.
En la entrevista concedida a La Voz de Galicia, Mayol también advierte sobre uno de los principales desafíos del futuro: garantizar que los algoritmos sean transparentes y estén construidos con datos de calidad.
Si la información utilizada para entrenar estos sistemas presenta errores o sesgos, las recomendaciones generadas por la inteligencia artificial también podrían resultar equivocadas.

Por ese motivo, considera imprescindible que exista supervisión humana y que las decisiones clínicas nunca dependan exclusivamente de un sistema automatizado.
Otro aspecto que destaca el cirujano es la necesidad de fortalecer la alfabetización digital tanto de los profesionales como de los pacientes.
Entender cómo funcionan estas herramientas permitirá utilizarlas de forma responsable y aprovechar mejor sus beneficios sin generar expectativas irreales.
En distintos países ya existen proyectos que aplican inteligencia artificial para asistir a médicos en el análisis de estudios por imágenes, detectar enfermedades en etapas tempranas, optimizar la organización hospitalaria y personalizar tratamientos de acuerdo con las características de cada paciente.

No obstante, los especialistas coinciden en que estas tecnologías deben implementarse respetando principios éticos relacionados con la privacidad de los datos, la seguridad de la información y la equidad en el acceso a los servicios de salud.
Para Julio Mayol, el verdadero valor de la inteligencia artificial no reside únicamente en su capacidad tecnológica, sino en la posibilidad de construir una medicina más transparente, basada en evidencia y centrada en las necesidades del paciente.
Su propuesta apunta a que las personas dispongan de información objetiva para elegir a los profesionales que las atenderán, del mismo modo que hoy cuentan con datos comparativos en otros ámbitos de la vida cotidiana.
El planteo abre un debate sobre cómo será la relación entre médicos, pacientes y tecnología durante los próximos años. Mientras la inteligencia artificial continúa expandiendo sus aplicaciones en el sistema sanitario, expertos como Mayol insisten en que el desafío no pasa por reemplazar al profesional, sino por brindarle mejores herramientas para ofrecer una atención de mayor calidad y ayudar a que los pacientes puedan tomar decisiones informadas sobre su propia salud.









