El domingo es uno de esos días en los que una merienda casera puede convertirse en el mejor momento para reunirse. Ya sea después de una salida, de una visita familiar o de una tarde tranquila en casa, preparar algo rico para acompañar el mate siempre es una buena idea.
Torta de ricota: una receta fácil y cremosa para disfrutar una rica merienda este domingo
Con una masa tierna y un relleno suave a base de ricota, esta torta es una alternativa sencilla para preparar en casa y compartir durante una tarde de domingo con la familia o los amigos.

Para este domingo en Santa Fe, una propuesta diferente es preparar una torta de ricota, un clásico de la pastelería casera que se caracteriza por su relleno cremoso y su masa suave. Es una receta que no requiere ingredientes difíciles de conseguir y que puede prepararse con anticipación para tener lista a la hora de la merienda.
El resultado es una torta delicada, con un relleno húmedo y un sabor suave que combina muy bien con café, té o mate. Además, se puede servir fría o a temperatura ambiente y conservar en la heladera para disfrutar durante los días siguientes.

Los ingredientes para preparar la torta de ricota
Para una torta de aproximadamente 22 centímetros de diámetro se necesitan:
Para la masa:
250 gramos de harina leudante.
100 gramos de manteca.
100 gramos de azúcar.
1 huevo.
1 cucharadita de esencia de vainilla.
Ralladura de medio limón.
Para el relleno:
500 gramos de ricota.
120 gramos de azúcar.
2 huevos.
1 cucharadita de esencia de vainilla.
Ralladura de 1 limón.
2 cucharadas de fécula de maíz.
La ricota debe estar bien escurrida para evitar que el relleno quede demasiado líquido. Si se utiliza ricota con bastante humedad, se puede colocar previamente en un colador durante algunos minutos para eliminar el exceso de suero.
Para darle un sabor diferente, también se pueden agregar unas gotas de jugo de limón o un puñado de pasas de uva.

Paso a paso para preparar una torta cremosa
El primer paso es preparar la masa. Colocar en un recipiente la manteca a temperatura ambiente junto con el azúcar y mezclar hasta obtener una preparación cremosa.
Agregar el huevo, la esencia de vainilla y la ralladura de limón. Integrar todos los ingredientes.
Incorporar la harina leudante de manera gradual y mezclar hasta formar una masa suave. No es necesario trabajarla demasiado. Una vez que los ingredientes estén unidos, envolver la masa y llevarla a la heladera durante aproximadamente 30 minutos.
Mientras la masa descansa, preparar el relleno.

Colocar la ricota en un recipiente y agregar el azúcar, los huevos, la esencia de vainilla, la ralladura de limón y la fécula de maíz. Mezclar hasta conseguir una preparación cremosa y homogénea.
Precalentar el horno a 170 o 180 °C.
Retirar la masa de la heladera y dividirla en dos partes, una un poco más grande que la otra. Utilizar la porción mayor para cubrir la base y los bordes de un molde de aproximadamente 22 centímetros de diámetro.
Una vez colocada la masa, distribuir el relleno de ricota de manera uniforme.
Estirar la otra parte de la masa y utilizarla para cubrir la superficie. Si resulta difícil estirarla, se puede colocar entre dos hojas de papel manteca y pasar suavemente el palo de amasar.
Cerrar los bordes de la torta y realizar algunos pequeños cortes o pinchazos en la superficie para permitir que salga el vapor durante la cocción.

Llevar al horno durante aproximadamente 40 a 50 minutos, hasta que la masa esté ligeramente dorada.
Retirar y dejar enfriar completamente antes de desmoldar.
Para terminar, se puede espolvorear la superficie con azúcar impalpable.
El secreto para una buena merienda
Una de las claves de esta receta es respetar el tiempo de enfriado. Aunque puede resultar tentador cortarla apenas sale del horno, esperar permite que el relleno tome una mejor consistencia y que las porciones mantengan su forma.
La torta de ricota se puede servir fría, directamente desde la heladera, o dejarla unos minutos a temperatura ambiente antes de llevarla a la mesa.
Para acompañarla, nada mejor que unos buenos mates, un café con leche o una taza de té. También puede servirse con una cucharada de dulce de leche o una pequeña porción de mermelada de frutos rojos.
Si sobra, se recomienda conservarla refrigerada y consumirla dentro de los siguientes días.
Con una masa sencilla, un relleno cremoso y algunos ingredientes que se consiguen fácilmente, esta torta de ricota puede convertirse en la protagonista de la merienda del domingo. Una receta casera para cocinar sin demasiadas complicaciones y disfrutar de una tarde tranquila en Santa Fe alrededor de la mesa.









