Se podía ganar jugando bien o ganar jugando mal. Se podía empatar jugando bien, más o menos o mal. Se podía perder intentando, jugando a algo. Colón perdió por goleada 3-0 (por momentos con baile) con uno de los peores equipos de la Argentina como es Central Córdoba de Santiago del Estero, casualmente el equipo que armó el propio Rondina. Para el "Huevo", la frase de César Luis Menotti se hizo realidad de manera dolorosa: "A los técnicos no los sacan los dirigentes sino los resultados". Abortar un ciclo con pocos partidos (el pasó a "Juanchi" Pizzi y al querido "Huevo" con esta misma conducción) suena y huele mal. Pero no había atajos. El propio entrenador, en la charla técnica, intentó "pinchar" a los players arengando que era un partido "clave, decisivo, determinante". En el fútbol, muchas veces no es necesario deletrear frases, pero Sergio Rondina se los dio a entender a los jugadores de Colón: "Si no hay reacción, me voy". No es que no hubo reacción, directamente no hubo nada. Fue el peor Colón en años.




































