Cuando el partido se puso 1 a 1 con el misil de "Licha", a Colón lo llevaron "como Chicco pa' la escuela", justo contra Sarmiento. Y fue allí donde el golero del semillero, el más "Chicco" se hizo grande como nunca: sacó todo, una muralla, figura indiscutida ciento por ciento. Y cuando el partido se moría, con Colón ganando 2-1 (bochazo de Sánchez Miño para gol de Bernardi), otra vez apareció el goleador incorrecto. El que lo erra abajo del arco (era off-side), el que desafía a su amigo Carlos Tevez vestido de blanco ("que no se ponga esa remera", le dijo el "Apache", ironizando con su peso) y que sigue haciendo goles "propios". A los diez (sí 10) goles que hizo Ramón Darío Ábila en Colón se los fabricó un solo jugador: Ramón Darío Ábila. ¿Qué sería de este tremendo "9" si Colón jugara a algo...si tuviera un socio...si hubiera mecanismos de juego?.



































