Llegó aquel 26 de octubre de 1975 y el Toto Lorenzo armó una estrategia muy particular, disponiendo de varias marcas a presión, casi personales, en distintos sectores de la cancha. Zuccarini, Jáuregui, “Batata” Merlo, Bottaniz, Suñé y Sacconi estuvieron destinados a un sistema defensivo que a los 6 minutos de empezado el partido, sucumbió. Agarró la lanza el “Indio” Mántaras, se proyectó al ataque, nadie lo marcó y remató de manera violenta, la pelota no pudo ser retenida por Hugo Orlando Gatti y el rebote fue capitalizado por el “Mono” Olivares, para abrirse un poquito hacia el costado y desde allí convertir el único gol del partido.