A los 34 años, si le dieran de elegir, no lo duda: "Me encantaría terminar mi carrera en Unión", dice convencido. Pero si el destino lo vuelve a separar del club de sus amores, tampoco le esquiva al bulto: "Soy muy sincero y honesto y si no es Unión, quisiera jugar en Belgrano de Córdoba", señala. Y enseguida cuenta la historia de la foto que grafica esta nota, tomada apenas terminado el partido y en el fragor de una alegría desbordante. Cuqui Márquez recuerda que "cuando eliminamos a Colón, jugando para Belgrano, me saqué una foto con mi hija mayor, que en ese momento era bien pequeña. Ahora quise compartir esta gran alegría con toda mi familia", dice este hombre surgido de las inferiores de Unión y que se sumó, junto a Emanuel Brítez, a ese grupo de pibes jóvenes que están empezando a recorrer en el fútbol el mismo camino que les tocó a ellos, que alguna vez fueron los "chicos del club" y hoy son los grandes que aportan experiencia y pertenencia.


































