Aquélla anécdota de la muerte de su hermano en pleno Mundial, aumenta el valor de la leyenda. Como también la del Toto Lorenzo, en esa noche cálida de febrero de 1975, cuando el Toto había traido a Oscar Víctor Trossero y a Eduardo Marasco para que peleen el puesto de centrodelantero y la demora en el vuelo que llegaba desde Buenos Aires, hizo que Leopoldo sea el "10" del equipo en el amistoso ante Patronato en reemplazo de Victorio Nicolás Cocco. "Flaquito, si usted me hace caso, termina en la selección", le dijo Lorenzo, en pleno campo de juego y apenas terminado el partido en el que Leo había marcado dos goles. No sólo que no se equivocó, sino que Unión lo vendió en agosto de ese año a River en una cifra seis veces superior a la que Rosario Central, un año y medio antes, había puesto por Mario Alberto Kempes.