-¡Más que feliz!... Nadie creía que yo iba a venir y vine... Cuando llegué, lo primero que dije fue: "No me imagino otra cosa que dar la vuelta en la avenida"... Y fui feliz porque salió bien lo que uno quería. Quedó marcado de la manera que queríamos que sucediera. Y ver media ciudad y un poquito más que estaba contenta, me puso muy bien... Un día, un pibe me mandó un mensaje por twitter y me puso: "Pepe yo pintaba mi remera con un corcho quemado y le ponía el 7 por vos"... Eso me pone muy bien... Un hincha de Unión me contaba que se encontró con Fragapane, le preguntó si era Fragapane y le dijo que no. Entonces, lo llamó al mozo, porque estaban en un bar, y le preguntó si era Fragapane y el mozo le dijo que sí... Yo no soy así, al contrario... El santafesino es fenomenal, nada que ver con el porteño... Fue importante aquéllo para mí, al punto tal que el matutino más importante de Buenos Aires me hizo una nota al otro día de ascender y yo dije: "Nunca viví algo así"... Al otro día me llamó Vidallé y me dijo: "Pepe, ¡ascendiste!... Dejáte de joder"... claro, con Quique habíamos sido campeones de América... Pero acá me encontré con un calor humano inolvidable para mí. Fui campeón de América, jugué en la selección, jugué una final del mundo... ¡Pero también ascendí con Unión!...