Sea cuál fuere el resultado del partido del sábado que viene ante San Lorenzo -y si es una victoria, mucho mejor- Unión habrá pasado esta muy particular primera parte del torneo, con resultados positivos y futuro esperanzador más allá de que falta muchísimo para el final de la temporada. Estos cuatro partidos también sirvieron para quitarle el enojo al técnico, que hasta amagó con irse en medio de aquella "calentura" proporcionada por la pésima actuación del equipo en el partido ante Gimnasia de Mendoza por la Copa Argentina en Junín. Todo quedó en el olvido. El Kily logró revivir una vez más, como ya pasó el año pasado en esa infartante definición del descenso en la última fecha. Hoy, todo se observa distinto, con mayor tranquilidad y mejor expectativa, aunque el mensaje no cambie.



































