En el listado de viajeros a Rosario, figuraron Nicolás Palavecino y Emiliano Alvarez. En ambos casos, sus contratos con Unión vencen el 30 de junio, es decir que estarían participando, en principio, de la última convocatoria. Palavecino llegó a préstamo por un año, sin cargo y sin opción. En el caso de Alvarez, también fue a préstamo pero con la opción de extender el contrato por tres años más, aunque para ello habrá que realizar una erogación (su último club fue Cerro de Montevideo). Palavecino fue titular en el partido con Vélez, jugó bien pero se lesionó y por eso no estuvo en los últimos partidos (Talleres, Independiente Rivadavia y Belgrano). Por su parte, Emiliano Alvarez tuvo poco rodaje y la vez que Madelón quiso verlo desde el arranque – justamente por Copa Argentina y ante Agropecuario en la cancha de Newell’s – se lesionó cuando se disputaba el primer tiempo. En diciembre, hay una buena cantidad de contratos (serían 18) que tienen fecha de vencimiento.
Palavecino y Alvarez: ¿dos que tuvieron su última vez en Unión?
Palavecino llegó sin opción y Alvarez jugó muy poco. Luego de este partido en Rosario ante Independiente, será la hora de empezar a definir cuestiones. La primera, arreglar la continuidad o no de Madelón.

Si bien el contrato de Julián Palacios vence en diciembre, su muy buen torneo seguramente lo pondrá en vidriera y no faltarán chances para que pueda emigrar. De todos modos, la existencia de un contrato vigente le permite, a Unión, tener la posibilidad de cobrar para darle salida. Su aporte ha sido muy bueno y seguramente la intención de Madelón – si es que arregla – y de la dirigencia, es retenerlo. Luego del partido con Belgrano, el jugador hizo una fuerte autocrítica y remarcó las diferencias con el rival que lo dejó fuera de competencia, cuando dijo que tiene jugador “de puta madre, que están acostumbrados a este tipo de finales”. Y agregó que “el semestre pasado nos quedamos en octavos y ahora en cuartos. Entonces hay que hacer un poquito de autocrítica; nosotros, los dirigentes, todo lo que sea, porque siempre falta algo para completarlo. Creo que hay que buscar la solución”, señaló el volante rojiblanco.

El primer tema que se debe solucionar, es el del entrenador. Spahn dio a entender que Madelón es la prioridad y ya tuvo contactos con su representante. El entrenador, también dijo lo suyo, cuando en declaraciones formuladas en Buenos Aires señaló que primero quería tener en claro cuáles eran las expectativas y objetivos de la dirigencia. “Hay que ver qué se quiere, si pelear la Sudamericana o intentar algo más”, señaló. La realidad es que en los últimos mercados, Unión hizo un esfuerzo económico solamente por Tarragona. El mercado fuerte fue el de comienzos de 2025, con Cristian González y en el que se invirtió una cifra que se acercó a los 5 millones de dólares. El club afronta un déficit operativo de 300 mil dólares según los dirigentes, pero este será un mercado en el que no faltarán las ofertas por algunos jugadores, puntualmente empezando por Del Blanco. Si bien parte del dinero se va a destinar al pago de obligaciones, también se tendrá que reservar una parte para el armado de un plantel que tenga pretensiones de seguir progresando en los objetivos.

Madelón siempre tuvo un discurso prudente desde su llegada. Cuando lo fueron a buscar, fue para que el equipo pueda salir de una situación comprometida en la que había quedado en la tabla general con el Kily. No solo que zafó de eso, sino que clasificó para los play off en los dos torneos que dirigió. Esa prudencia, seguramente en la búsqueda del equilibrio y la no creación de falsas expectativas, el técnico la “abandonó” cuando luego del partido con Agropecuario, en cancha de Newell’s, justamente por Copa Argentina, dijo que “vamos a pelear el campeonato”. Se llegó a cuartos de final. Y por su cabeza, con toda seguridad, ronda la idea de ir por más si es que llega a un acuerdo para continuar en el club.
Recientemente se produjo el fallecimiento de Aldo “Pichón” Rodríguez, justamente uno de los nombres en común entre Unión e Independiente. En Unión, “Pichón” llegó en 1984 y formó parte del plantel que, entre otros, tenía a Bachino, Abdeneve, Escudero, Hugo Tocalli, Zavagno, Jorge Julio Gutiérrez, el Chango Cárdenas, el Pelado Centurión, Oscar Ponce, Daniel Killer y Pablo de las Mercedes Cárdenas, entre otros. Hizo una muy buena campaña aquel equipo, de la mano del Piojo Yudica, quien al año siguiente se fue a dirigir a Argentinos Juniors para sacarlo campeón de la Copa Libertadores de América.

Independiente fue uno de los clubes a los que más le costó ganarle, por parte de Unión. Debieron pasar 10 partidos sin ninguna victoria hasta que en el choque número 11 del historial, se produzca el primer triunfo rojiblanco ante el Rojo. Fue en cancha de San Lorenzo (el viejo Gasómetro de avenida La Plata), por 1 a 0 en 1976, con gol convertido por Jorge Omar Casaccio. En ese partido ingresaron dos jugadores que no tuvieron tantos partidos en la primera de Unión: Anconetani y Rito Fernández. Los dos entraron como suplentes. Unión formó con Perico Pérez (atajó en los dos); Silguero, Mazzoni, Merlo y Bottaniz; Bianchini, Telch y Marchetti; Ortega, Trossero y Casaccio.









