Sólo alcanza con caminar por la ciudad capital, en el centro o por los barrios, para "sospechar" de que hay muchos coches que siempre están estacionados llamativamente en el mismo lugar; van acumulando mugre (restos vegetales, ramas, etcétera), y sus cubiertas se desinflan. Son autos abandonados.
En las calles de Santa Fe hay casi 200 autos abandonados: cómo procede el municipio
Generan un impacto ambiental negativo. Y problemas vecinales. Tras un plazo perentorio, quedan sujetos a ser compactados. El gobierno local intimó a 331 propietarios, quienes ya retiraron sus vehículos de la vía pública.

Quedaron ahí, a la buena de Dios quizás por razones judiciales que afectan a sus propietarios; o bien porque éstos no pueden pagar los impuestos ni -por ejemplo- roturas mecánicas costosísimas; por trámites administrativos de herencia "trabados", o por choques sin cobertura de seguros, etcétera.

La cuestión es que la ciudad capital no es un "cementerio de chatarra" a cielo abierto. El impacto ambiental que generan estos vehículos en la vía pública es muy negativo: es que pierden aceite de motor, líquido de frenos, combustibles, ácidos de baterías, que van al agua, al aire y al suelo.

También liberan plomo y ácidos corrosivos que se derraman de forma directa sobre el pavimento. Todo afecta al medioambiente.
Los datos
Según datos de la Municipalidad de Santa Fe a los que accedió El Litoral, actualmente hay 198 vehículos en las calles de Santa Fe ciudad, cuyos dueños ya fueron notificados e intimados a que los retiren, pero aún no lo hicieron.

Por otro lado, la buena: "La Dirección de Tránsito municipal realizó controles e intimaciones a propietarios de vehículos abandonados en la vía pública. Como resultado de estas acciones, 331 propietarios retiraron sus vehículos y ya no se encuentran en el lugar", confiaron a este diario fuentes municipales.
Plazos antes de ser chatarra
Estos vehículos, una vez cumplido el plazo de 6 meses desde la intimación a sus dueños, "quedan sujetos al proceso de compactación -si corresponde realizarlo-, de acuerdo a la normativa vigente", adujeron las mismas fuentes. Los controles continúan a diario para verificar el cumplimiento de las intimaciones.

El objetivo de estos procedimientos de control es "mejorar la seguridad vial; cuidar la higiene y el espacio público, y promover una ciudad más ordenada", subrayaron desde el municipio.
En otras jurisdicciones
Se estima que la ciudad de Buenos Aires es la jurisdicción de la Argentina con mayor cantidad de vehículos abandonados en la vía pública. El gobierno porteño suele retirar un promedio de 250 vehículos por mes de las calles de CABA. También, son unos 2.800 los autos compactados en promedio por año.
Y en Córdoba capital, durante 2025 se desguazaron y compactaron 4.072 vehículos irrecuperables -autos y motos-, de los cuales la gran mayoría eran coches que estaban abandonados en la vía pública.

Por otro lado, también el año pasado, la Municipalidad de Rosario removió 156 vehículos abandonados de la vía pública mediante operativos llevados adelante por la secretaría de Control, tras recibir denuncias de vecinos a través de los canales oficiales, informó el gobierno local de esa ciudad del sur santafesino.
Ciudad ordenada
En declaraciones a El Litoral, el secretario de Gobierno, Control, Movilidad y Seguridad Ciudadana, Sebastián Mastropaolo, aseguró que "desde la gestión del intendente (Juan Pablo) Poletti decidimos hacernos cargo de un problema que durante mucho tiempo estuvo presente: los vehículos abandonados en la vía pública".

"Esta problemática no sólo afecta directamente a los vecinos; tampoco hablamos solamente de autos que están parados; hablamos de seguridad, de higiene, de espacio público y también de la imagen de cada barrio”, recalcó el funcionario.
“Estamos haciendo cumplir los procedimientos correspondientes y, una vez cumplidos los plazos legales, vamos a retirar aquellos vehículos que continúen abandonados para avanzar con su compactación, de acuerdo a las normas vigentes”, adujo Mastropaolo.

Mastropaolo aseguró que esto es parte de una decisión política de la actual gestión: "Ordenar la ciudad, recuperar el espacio público y resolver problemas concretos que durante años se fueron naturalizando. Queremos una Santa Fe más limpia, segura y ordenada. Para eso el municipio tiene que estar presente y hacerse cargo”.










