El Concejo de Santa Fe sancionó cuatro resoluciones a través de las cuales dispuso que la Municipalidad local proceda a intimar a los propietarios de cuatro inmuebles en estado de abandono de la ciudad capital. Como se sabe, estos lugares son conocidos como “caries urbanas”, es decir, que se encuentran en estado de abandono.
Intimaron a los dueños de cuatro "caries urbanas": en una de ellas se realizarían actividades ilícitas
Son dos casas, un viejo frigorífico caído en desuso y un terreno baldío. El Concejo volvió a activar estas exhortaciones administrativas para que los titulares dominiales procedan a desmalezar y limpiar sus propiedades.

Se trata de procedimientos administrativos a través del cuales el gobierno local debe exhortar a estos titulares dominiales para que, justamente, lleven adelante las tareas de mantenimiento, desmalezamiento, desratización y toda otra acción de higiene urbana que corresponda, de acuerdo al estado edilicio y la conservación del terreno.

El Litoral viene informando la problemática de las “caries urbanas” en Santa Fe ciudad, que siguen creciendo, no sólo en la zona del macrocentro sino también en otros distritos, como el norte y del oeste.
A la par, cabe recordar que es muy poco frecuente que desde el recinto de calle Salta 2943 se sancionen este tipo de resoluciones. El autor de las cuatro resoluciones sancionadas -las cuales fueron acompañadas con el voto de todos los concejales-, es Lucas Simoniello (Interbloque “Unidos”), quien viene trabajando sobre esta temática de forma intensa.
Asimismo, en cada intimación, se dispuso que el Ejecutivo informe, con relación a los cuatro inmuebles afectados (ver más abajo, Una por una), quién es el titular dominial; el estado de deuda en concepto de Tasa General de Inmuebles (TGI), y la situación de los procedimientos o procesos de ejecución iniciados por deuda de TGI.

También, si se aplicaron multas por la presencia de plagas y/o malezas, y su estado de cumplimiento; si existen permisos de obra vigentes, y si han labrado actas de infracción por multas aplicables según lo dispuesto en las Ordenanzas N° 7.882 (Régimen de Infracciones y Penalidades) y N° 12.783 (Código de Habitabilidad).
Una por una
La primera “carie urbana” está ubicada en calle Coronel J. R. Mendez 5700, al noroeste de esta capital, detrás del nuevo Hospital Iturraspe. Es un inmueble, como se dijo, en estado de abandono, sin ningún tipo de mantenimiento.
La segunda está muy cerca de aquella, en calle J. R. Méndez 5942. Se trata de un terreno baldío “en condiciones críticas de abandono, sin parámetros mínimos de conservación”, y evidencia “graves deficiencias en materia de higiene que impactan directamente sobre el espacio público y la salubridad del entorno”, dice el texto aprobado.

Además, dentro de este predio “se emplazan árboles de gran porte que no reciben ningún tipo de mantenimiento ni poda. La densa vegetación existente impide verificar su estado sanitario y estructural, lo que incrementa el riesgo potencial de caída de ramas o ejemplares completos, con el consiguiente peligro para quienes circulan por la zona”.
Asimismo, se registró la acumulación permanente de residuos y diversos materiales, lo que “no sólo produce un deterioro evidente del paisaje urbano, sino que constituye un foco de insalubridad, favoreciendo la proliferación de plagas. La constante acumulación de basura compromete seriamente la habitabilidad del barrio”, agrega.

La tercera “carie urbana” se ubica en calle Azcuénaga 5300, también al noroeste y a metros de la Av. Blas Parera: se trata de una vivienda con un amplio baldío en el frente el cual, a juzgar por las fotos, parece una “jungla”.
Este inmueble presenta “indicios de insalubridad tales como la presencia de excrementos de plagas, olores desagradables y acumulación de residuos. Esta situación traslada a la comunidad las consecuencias derivadas de la falta de cuidado por parte de los titulares dominiales”, dice la resolución.
¿Un “aguantadero” del delito?
Finalmente, el cuarto inmueble se ubica en calle Bolivia 3810 (sector oeste de la ciudad) y allí funcionó una empresa: “De acuerdo al reclamo de vecinos del sector, este predio funcionó durante años como frigorífico. Sin embargo, en la actualidad se encuentra en estado de abandono, con mantenimiento deficiente y falta de higiene”.
“En reiteradas ocasiones se ha denunciado la presencia de plagas en su interior, las cuales circulan hacia la vía pública, generando no sólo un impacto visual negativo, sino también un riesgo para la salubridad y el normal uso de la vía pública por parte de peatones”, aduce luego.

Algo más grave: al tratarse de un lugar muy amplio, “se ha tomado conocimiento de la ocupación indebida del inmueble por parte de personas que lo utilizan como ámbito para el desarrollo de actividades ilícitas, configurando un espacio propicio para situaciones de inseguridad en el barrio”, advierte la resolución sancionada.
La falta de intervención frente a estos casos “no sólo perpetúa el abandono, sino que consolida procesos de degradación urbana que afectan derechos fundamentales vinculados a un hábitat digno”, concluye esta resolución de Simoniello.












