La campaña agrícola 2025/2026 quedó marcada como una de las más importantes para el sector agropecuario argentino.
La cosecha 2025/2026 alcanzó un récord histórico y superó las 163 millones de toneladas
El crecimiento interanual fue del 21,25% y el maíz marcó la mejor producción de las últimas dos décadas.


Según datos difundidos por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, la producción conjunta de los seis principales cultivos del país alcanzó las 163,2 millones de toneladas, un volumen histórico que representa un crecimiento del 21,25% respecto de la campaña anterior.
Consolidación
El dato consolida una fuerte recuperación del agro argentino luego de años atravesados por fenómenos climáticos adversos y fluctuaciones en los mercados internacionales. Los números reflejan además mejoras en los rindes por hectárea y una mayor superficie productiva en distintas regiones agrícolas.

Entre los cultivos más destacados aparece el maíz, que registró una producción de 70 millones de toneladas, la cifra más alta de los últimos 20 años. El rendimiento promedio nacional alcanzó los 72 quintales por hectárea, impulsado por buenas condiciones climáticas y avances tecnológicos aplicados al manejo de los lotes.
La soja, principal complejo exportador del país, también mostró una recuperación significativa. La oleaginosa llegó a las 49,9 millones de toneladas, con un promedio de 30,6 quintales por hectárea. El volumen representa un fuerte repunte en comparación con campañas anteriores afectadas por la sequía.
Récords también en trigo y girasol
Otro de los cultivos que alcanzó cifras históricas fue el girasol. La producción nacional llegó a 7,4 millones de toneladas, marcando un récord absoluto para el cultivo en Argentina. El rendimiento promedio fue de 23,4 quintales por hectárea.

El trigo también alcanzó el máximo de la serie histórica con 27,9 millones de toneladas. El cereal mantuvo buenos niveles de productividad en gran parte de la región pampeana y consolidó su peso dentro de las exportaciones agroindustriales argentinas.
En tanto, la cebada aportó 5,6 millones de toneladas, mientras que el sorgo sumó otras 2,4 millones. Ambos cultivos completaron el balance positivo de una campaña considerada excepcional por los organismos oficiales y el sector productivo.

El desempeño de la cosecha 2025/2026 aparece como un factor clave para el ingreso de divisas y la recuperación económica vinculada al agro. Con exportaciones que dependen en gran parte de la producción cerealera y oleaginosa, el resultado de la campaña genera expectativas favorables tanto para productores como para la cadena agroindustrial.








