La economía de Santa Fe creció un 5,5% durante 2025 y alcanzó un máximo histórico en su nivel de actividad. El resultado consolidó la recuperación iniciada el año anterior y permitió que la provincia encadenara dos períodos consecutivos de crecimiento económico, una situación que no se registraba desde 2014.
La agroindustria explicó un tercio de la economía santafesina y el 72% del valor agregado de los bienes
El Producto Bruto Geográfico (PBG) de Santa Fe aumentó un 5,5% interanual en 2025 y alcanzó el nivel más alto de la serie histórica, según estimaciones preliminares del IPEC analizadas por la Bolsa de Comercio de Rosario. El comercio, la industria manufacturera y las actividades agropecuarias explicaron cerca del 80% de la expansión. A su vez, la agroindustria generó el 33,1% del producto provincial y concentró el 72% del valor agregado de los sectores productores de bienes.

De acuerdo con un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), elaborado por Bruno Ferrari y Emilce Terré a partir de las estimaciones preliminares del Producto Bruto Geográfico (PBG) publicadas por el Instituto Provincial de Estadística y Censos (IPEC), la actividad económica provincial llegó a $63.360 millones a precios constantes de 2004. Esta medición permite comparar la evolución de la producción sin el efecto de las variaciones de precios.

El desempeño de 2025 se produjo después de la contracción registrada en 2023, cuando una sequía histórica afectó los volúmenes de producción agrícola y repercutió sobre el conjunto de la economía provincial y nacional. La recuperación posterior estuvo acompañada por un mayor aporte de las actividades productoras de bienes y, especialmente, de los principales rubros vinculados con la agroindustria.
Además del crecimiento absoluto, Santa Fe incrementó su participación en la economía argentina. En 2025, la provincia explicó el 10,4% del valor agregado bruto nacional, por encima del 10,2% de 2024 y del 9,6% de 2023. El registro se ubicó cerca del máximo del 10,7% alcanzado en 2020 y 2021.
La comparación de largo plazo también muestra un cambio en el peso relativo de la provincia: en 2004, Santa Fe representaba el 9,4% del valor agregado nacional. De esta manera, en poco más de dos décadas ganó aproximadamente un punto porcentual de participación.
El comercio, la industria y el agro impulsaron la expansión
Los sectores productores de bienes registraron un crecimiento del 6,5% en 2025, por encima del 4,7% correspondiente a los servicios. Sin embargo, la evolución no fue uniforme entre las distintas actividades: de las 16 ramas relevadas por el IPEC, nueve cerraron el año con variaciones positivas y siete registraron retrocesos.
Entre las actividades con mayores tasas de crecimiento se destacaron la explotación de minas y canteras, con una suba del 15,8%; la intermediación financiera, con el 10,4%; el comercio, con el 8,4%; la construcción, con el 7,6%; y la agricultura, ganadería, caza y silvicultura, con el 7,4%. Por su parte, la industria manufacturera y los servicios inmobiliarios, empresariales y de alquiler avanzaron un 6,2% cada uno.

No obstante, para determinar qué sectores tuvieron mayor incidencia en el crecimiento total es necesario considerar también su participación en la economía provincial. En ese sentido, el comercio fue el principal motor de la expansión, con un aporte de 1,8 puntos porcentuales al crecimiento del PBG. La industria manufacturera contribuyó con 1,6 puntos y el sector agropecuario, con 1,1 puntos.
En conjunto, las tres actividades explicaron 4,5 de los 5,5 puntos porcentuales de crecimiento registrados en 2025, es decir, alrededor del 80% de la expansión económica provincial.
En el extremo opuesto, el transporte, el almacenamiento y las comunicaciones registraron una caída interanual del 2,9%, con una incidencia negativa de 0,2 puntos porcentuales sobre el PBG. La pesca mostró una contracción más pronunciada, del 13,6%, aunque su participación en la economía santafesina es reducida. También se observaron leves retrocesos en enseñanza, restaurantes y hoteles, servicios comunitarios, servicio doméstico y servicios sociales y de salud.
La industria todavía muestra diferencias entre sus ramas
La industria manufacturera continúa siendo la principal actividad económica de Santa Fe, con una participación cercana al 26% del PBG. Le siguen el comercio, con aproximadamente el 22%, y la agricultura, ganadería, caza y silvicultura, que representa el 15%.
Sin embargo, el sector industrial presenta un comportamiento heterogéneo debido a la diversidad de actividades que lo integran y a la influencia de la agroindustria en su desempeño general.
Según el análisis de la BCR, si se excluye la elaboración de alimentos y bebidas —la principal rama manufacturera provincial—, la industria registró un crecimiento del 3,5% durante 2025. Aun así, su nivel de actividad permaneció un 25,4% por debajo del promedio alcanzado entre 2011 y 2017.

La comparación muestra que, pese a la recuperación interanual, persisten diferencias importantes entre las ramas industriales y respecto de los niveles de actividad de períodos anteriores.
En el plano nacional, Santa Fe también mantiene una participación destacada en sectores estratégicos. Durante 2025, la actividad agropecuaria provincial generó el 18,5% del valor agregado de ese sector en el país. El comercio santafesino aportó el 15,4% del total nacional de su actividad, mientras que la industria manufacturera representó el 15%.
La agroindustria generó un tercio del producto provincial
Uno de los principales resultados del informe es la magnitud alcanzada por la agroindustria santafesina durante 2025. La BCR estimó el aporte de las actividades vinculadas con la producción primaria agrícola y ganadera, el procesamiento industrial de esas materias primas y la fabricación de bienes industriales utilizados específicamente en esas actividades.
Esta medición se concentra en la producción de bienes y no incluye los servicios asociados a la cadena agroindustrial, debido a las dificultades metodológicas señaladas en el estudio.
Bajo ese criterio, el valor agregado bruto de los bienes agroindustriales llegó a unos $21.000 millones a precios constantes de 2004, el máximo de la serie histórica. El monto representó un incremento cercano al 8% respecto de 2024 y se ubicó casi un 47% por encima del piso registrado en 2023, cuando el indicador había descendido hasta unos $14.300 millones como consecuencia del impacto de la sequía.

La recuperación estuvo concentrada principalmente en la producción agropecuaria primaria y en la elaboración de alimentos y bebidas. Ambas actividades explicaron, en conjunto, el 95,6% de la variación del valor agregado bruto de los bienes agroindustriales durante 2025.
Además, los dos rubros alcanzaron máximos históricos en la generación de valor agregado, lo que refleja la recuperación de la producción primaria y el desempeño de la industria vinculada con el procesamiento de materias primas agropecuarias.
Siete de cada diez pesos del sector productor de bienes
Como consecuencia de esta evolución, los bienes agroindustriales representaron el 33,1% del PBG santafesino en 2025. La proporción contrasta con el 25% registrado en 2023, en un período en el que la sequía había reducido significativamente el aporte del complejo agroindustrial a la economía provincial.
La relevancia del sector es todavía mayor cuando se considera exclusivamente el conjunto de las actividades productoras de bienes. En ese segmento, la agroindustria concentró el 72% del valor agregado, el registro más alto desde el inicio de la serie en 2004.

En términos concretos, siete de cada diez pesos de valor agregado generados por los sectores productores de bienes en Santa Fe provinieron de actividades agroindustriales.
Los resultados reflejan el peso de la producción agropecuaria y de su transformación industrial en la estructura económica provincial. También muestran cómo las condiciones productivas del campo pueden repercutir sobre el desempeño de otras actividades, desde la elaboración de alimentos y bebidas hasta el comercio y distintos eslabones de la cadena de valor.

Con el crecimiento del 5,5% del PBG y el máximo histórico alcanzado por los bienes agroindustriales, Santa Fe cerró 2025 con una recuperación extendida a los principales sectores de su economía. No obstante, las diferencias entre ramas industriales y los retrocesos registrados en algunas actividades muestran que la expansión no fue homogénea.








