La campaña de maíz 2026/27 comenzó a tomar forma con señales alentadoras para los productores de la región núcleo. Según el último informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), a 45 días del inicio de la siembra la intención de implantación se mantiene firme y todo indica que el cultivo volverá a marcar un récord de superficie.
El maíz se encamina a otra siembra récord impulsado por un escenario climático favorable
La Bolsa de Comercio de Rosario estima que la superficie podría alcanzar las 2,3 millones de hectáreas, superando levemente el récord del ciclo anterior, impulsada por la expectativa de un evento Niño, perfiles de humedad completos y un fuerte interés de los productores. Sin embargo, advierte que el ritmo de compra de fertilizantes aún no acompaña al de las semillas.

Las primeras estimaciones ubican el área en 2,3 millones de hectáreas, apenas por encima de las 2,294 millones sembradas en la campaña pasada, que representaron el mayor registro histórico para la región.

Desde distintos puntos del área agrícola los técnicos coinciden en una misma definición: "Es el año del maíz". La expectativa de un evento El Niño de moderada a fuerte intensidad, sumada a perfiles de humedad completamente recargados y a buenas perspectivas productivas, consolidó la decisión de los productores de apostar nuevamente por el cereal.
"En esta campaña el productor está plenamente convencido de hacer maíz", resumieron asesores de Carlos Pellegrini consultados por la entidad.
La venta de semillas confirma la fuerte intención de siembra
El optimismo también se refleja en el mercado de insumos. La preventa de semillas registra un ritmo superior al observado en campañas anteriores y ya se comercializó cerca de dos tercios del volumen previsto para toda la temporada.
En localidades como Marcos Juárez ya se adquirió entre el 60% y el 65% de las semillas, mientras que en Cañada de Gómez prácticamente toda la demanda se encuentra cubierta mediante compras o reservas anticipadas.

Sin embargo, la situación es muy diferente en el mercado de fertilizantes.
Mientras las semillas consolidan la expectativa de una nueva expansión del maíz, la comercialización de urea continúa mostrando un ritmo mucho más lento, generando preocupación entre técnicos y asesores.
La urea subió de precio y muchos productores aún esperan para comprar
Uno de los principales interrogantes que plantea el informe de la BCR es por qué la compra de fertilizantes no acompaña el fuerte movimiento registrado en semillas.
En muchas zonas, los productores más organizados ya aseguraron la provisión de urea cuando el precio rondaba los 575 dólares por tonelada. Sin embargo, una parte importante del sector continúa esperando una oportunidad de compra más conveniente.

El problema es que el escenario internacional volvió a modificar las cotizaciones.
El recrudecimiento del conflicto bélico en Medio Oriente provocó una nueva suba del fertilizante, que pasó de 550 a 620 dólares por tonelada en apenas unos días.
"Nos comimos el amague, nos fuimos a tomar un café y cuando volvimos la urea había aumentado", graficaron técnicos de Alvear al describir la volatilidad del mercado internacional.

Pese al incremento reciente, desde la BCR destacan que la relación insumo-producto continúa siendo favorable. Actualmente se necesitan 3,2 toneladas de maíz para adquirir una tonelada de urea, una relación mejor que la registrada hace dos meses (4,8 toneladas) e incluso inferior al promedio de los últimos cinco años.
Por ese motivo, varios especialistas consideran que postergar las compras podría transformarse este año en una estrategia riesgosa, especialmente si las tensiones internacionales mantienen la presión sobre los precios.
La campaña anterior todavía se cosecha
Mientras el sector comienza a planificar la nueva siembra, la cosecha del maíz tardío continúa avanzando con demora. Hasta el momento se recolectó el 53% del área, muy por debajo del 90% que ya se había cosechado a igual fecha del año pasado.
La elevada humedad ambiental retrasó las labores principalmente en Bigand y Marcos Juárez, donde los productores esperan que disminuya la humedad del grano para retomar el ritmo de trilla. Los primeros resultados, sin embargo, son alentadores.

El rendimiento promedio regional se ubica en torno a 85 quintales por hectárea, con lotes que alcanzan entre 80 y 120 quintales en María Susana y promedios de 85 a 90 quintales en Marcos Juárez. En Baradero, una de las zonas más afectadas durante la campaña, los rindes promedian 65 quintales, aunque también se registraron lotes que superaron los 90 e incluso los 100 quintales por hectárea.
Los técnicos consideran que el promedio regional todavía podría mejorar, ya que resta cosechar buena parte de los lotes de mayor potencial.
Lluvias oportunas y nuevas inestabilidades
El informe de la Bolsa también destacó que durante la última semana se registraron precipitaciones poco habituales para julio. En varias localidades cayó prácticamente el equivalente al promedio mensual en apenas dos días, con registros de 25,8 milímetros en Pergamino, 21,8 en Laborde, 21 en Chacabuco y 20 milímetros en Rojas y Godeken.
De acuerdo con el consultor Alfredo Elorriaga, la circulación alternada de aire cálido y húmedo con ingresos de aire frío favoreció jornadas muy nubosas y precipitaciones superiores a las habituales para esta época del año.

Para los próximos días, el informe anticipa dos nuevos períodos de inestabilidad: el primero durante este viernes 24 de julio y el segundo entre el martes y miércoles de la próxima semana, lluvias que podrían seguir fortaleciendo las reservas hídricas de cara al inicio de una campaña que, si el clima acompaña, vuelve a ilusionar con una nueva marca histórica para el maíz argentino.








