El agro argentino frente al espejo brasileño: brechas, políticas y oportunidades
Un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario advierte que las diferencias en políticas públicas y financiamiento profundizaron la distancia productiva entre ambos países. Sin embargo, cambios recientes abren expectativas de recuperación para Argentina.
Agro: la brecha con Brasil se amplió en las últimas décadas y plantea nuevos desafíos. Credito: REUTERS/Diego Vara/File Photo
Durante las últimas tres décadas, los sectores agroindustriales de Argentina y Brasil mostraron trayectorias con puntos en común, pero también con diferencias cada vez más marcadas. Si bien ambos países incrementaron su producción agrícola y ganadera, el crecimiento brasileño fue significativamente superior.
De acuerdo al informe elaborado por Guido D’Angelo, Emilce Terré y Julio Calzada, en la década del ’90 Brasil producía en promedio un 53% más de soja, maíz y trigo que Argentina.
Esa brecha incluso logró reducirse en los años 2000, cuando el avance tecnológico —con la siembra directa y nuevos paquetes productivos— permitió achicar la diferencia al 45%.
El informe destaca que recientes cambios en la política económica argentina podrían contribuir a revertir parcialmente esta tendencia
Sin embargo, ese proceso no se sostuvo. A partir de la reimplantación de derechos de exportación y otras políticas que afectaron al sector, la producción argentina comenzó a rezagarse, mientras Brasil profundizó su expansión.
Políticas divergentes y modelos opuestos
El informe señala que la diferencia central radica en las políticas aplicadas en cada país. Mientras Argentina incrementó la presión impositiva sobre el agro, Brasil sostuvo un esquema de estímulo a través de herramientas como el Plan Safra, orientado a financiar y potenciar la producción.
Como resultado, la brecha volvió a ampliarse con fuerza: en la década del 2010 Brasil ya producía un 82% más que Argentina, y en lo que va de la década del 2020 esa diferencia escaló al 155%.
Las proyecciones para la campaña 2025/26, basadas en estimaciones de GEA y Conab, indican que la distancia se mantendría elevada, con una cosecha brasileña cerca de un 147% superior.
Ganadería: una diferencia aún más profunda
La divergencia es todavía más marcada en la producción de carne vacuna. En los años ’90, Brasil producía un 119% más que Argentina. Esa diferencia se amplió al 167% en los 2000 y superó el 249% en la década siguiente.
En la actualidad, Brasil produce en promedio un 235% más de carne, y las proyecciones del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos anticipan que podría alcanzar un 284% más en la campaña 2025/26, acercándose a cuadruplicar la producción argentina.
El informe destaca que recientes cambios en la política económica argentina podrían contribuir a revertir parcialmente esta tendencia
En materia exportadora, el contraste es aún más contundente. Mientras que en los ’90 Argentina exportaba un 24% más carne que Brasil, hoy el país vecino proyecta vender al exterior más de cinco veces el volumen argentino. En términos acumulados, Argentina casi duplicó sus exportaciones en tres décadas, pero Brasil las multiplicó por más de trece.
El rol clave del financiamiento
Otro de los factores determinantes en esta brecha es el acceso al crédito. A comienzos de los 2000, ambos países mostraban niveles relativamente similares de financiamiento al sector privado en relación al PBI: 24% en Argentina y 31% en Brasil.
Sin embargo, con el paso del tiempo las trayectorias se separaron. Mientras Argentina no logró recuperar los niveles previos a la crisis de 2001 y se ubicó en torno al 15% en 2024, Brasil expandió su sistema crediticio hasta alcanzar cerca del 76% del PBI.
El informe destaca que recientes cambios en la política económica argentina podrían contribuir a revertir parcialmente esta tendencia
De esta manera, la diferencia en financiamiento, que hace 25 años era de apenas 7 puntos porcentuales, hoy supera los 60 puntos, consolidando una ventaja estructural para el agro brasileño.
Nuevas expectativas para el agro argentino
Pese a este escenario, el informe destaca que recientes cambios en la política económica argentina podrían contribuir a revertir parcialmente esta tendencia. La reducción de retenciones y la eliminación de brechas cambiarias aparecen como señales positivas para el sector.
En este contexto, se espera que la campaña actual marque niveles récord de producción de granos, mientras que el crédito bancario al sector ganadero alcanzó el segundo registro más alto de la historia.
De acuerdo con las proyecciones del modelo AGMEMOD, un mayor respaldo al productor podría traducirse en un crecimiento sostenido de la producción y las exportaciones, permitiendo a Argentina comenzar a acortar la distancia con Brasil.