Los precios de la carne vacuna comenzaron a mostrar un cambio de tendencia en el mercado interno argentino. Durante junio, los distintos cortes “registraron una variación del 0,3%”, completando así el tercer mes consecutivo con subas inferiores a la inflación, de acuerdo con el relevamiento del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) analizado por Rosgan.
La carne vacuna desacelera su ritmo de aumentos y el mercado busca un nuevo equilibrio
Según el informe semanal de Rosgan, los precios de la carne registraron en junio su tercer mes consecutivo con aumentos por debajo de la inflación. La mayor oferta de proteínas y un consumidor más sensible a los precios explican el nuevo escenario.

El informe sostuvo que, luego de las fuertes recomposiciones de precios registradas durante el primer trimestre del año, el mercado ingresó en una etapa de mayor estabilidad. En el primer semestre, la carne vacuna acumuló un aumento del 22%, mientras que la variación interanual alcanzó el 56%.

Un consumidor que ya no convalida fuertes aumentos
Según Rosgan, el mercado atraviesa un cambio de escenario. La mayor estabilidad macroeconómica y una oferta más amplia de carnes alternativas hicieron que los consumidores ya no estén dispuestos a aceptar fuertes aumentos en el precio de la carne vacuna, como sucedía en los períodos de alta inflación.
A esto se suma una mayor competencia por parte del pollo y el cerdo. En ese sentido, Rosgan señaló que “con el equivalente al precio de un kilo de carne vacuna es posible adquirir aproximadamente dos kilos de carne porcina y casi cuatro kilos de carne aviar, lo que incrementa significativamente su competitividad frente a la carne vacuna”.

Bajó el consumo de carne vacuna
El informe también advirtió que el consumo aparente de carne vacuna descendió a 47,4 kilos por habitante por año, frente a los 49,2 kilos registrados en 2021. Sin embargo, este retroceso fue compensado por un mayor consumo de carne porcina, que pasó de 15 a 19,6 kilos por habitante, mientras que el consumo de pollo se mantuvo prácticamente estable.
Como resultado, el consumo conjunto de carne vacuna, aviar y porcina se ubica actualmente en torno a 114 kilos por habitante por año, uno de los niveles más altos del mundo.
Más oferta y mayor estabilidad
Rosgan consideró que la actual estabilidad de precios podría extenderse durante buena parte del segundo semestre. Entre los factores que explican este escenario, se mencionó una mayor disponibilidad estacional de hacienda terminada, la estrategia de los productores de retener animales para incrementar el peso de faena y el crecimiento, todavía incipiente, de las importaciones de carne vacuna, que ya superaron las 11.500 toneladas en los primeros cinco meses del año.










