Lluvias intensas alteran el ritmo de la cosecha gruesa en el centro-norte santafesino
El informe semanal del Sistema de Estimaciones Agrícolas para el Centro-Norte de Santa Fe advirtió que las copiosas e irregulares precipitaciones registradas entre el 11 y el 17 de febrero modificaron sustancialmente el desarrollo de la campaña gruesa 2025/26. Si bien los cultivos presentan en general buenos estados sanitarios y productivos, las lluvias generaron anegamientos en sectores clave y obligaron a suspender tareas de cosecha y manejo.
Excesos hídricos y realidades dispares marcan el pulso productivo en la región
El informe semanal del Sistema de Estimaciones Agrícolas para el Centro-Norte de Santa Fe advirtió que las copiosas e irregulares precipitaciones registradas entre el 11 y el 17 de febrero modificaron sustancialmente el desarrollo de la campaña gruesa 2025/26.
Si bien los cultivos presentan en general buenos estados sanitarios y productivos, las lluvias generaron anegamientos en sectores clave y obligaron a suspender tareas de cosecha y manejo.
El reporte correspondiente al 17 de febrero de 2026 detalla que la región atravesó una segunda semana consecutiva de precipitaciones significativas, con porcentajes elevados de humedad ambiente, marcada amplitud térmica e inestabilidad climática.
Excesos hídricos y realidades dispares marcan el pulso productivo en la región
La distribución geográfica de los acumulados permitió identificar tres zonas bien diferenciadas: Más de 270 mm: centro, este y sureste de los departamentos San Cristóbal, San Justo y San Javier.
Entre 110 y 195 mm: norte de Castellanos, norte de Las Colonias y norte de San Jerónimo. Menos de 100 mm: resto del área relevada.
En el centro del área del SEA se registraron los mayores impactos meteorológicos, con encharcamientos y anegamientos en distintas posiciones topográficas, particularmente en San Cristóbal, San Justo y San Javier. Allí, la normalidad y el ritmo de las labores agrícolas quedaron severamente condicionados.
En contraste, en sectores del norte provincial se pudieron realizar aplicaciones de fertilizantes, herbicidas e insecticidas, además de avanzar con la siembra de maíz tardío y tareas de monitoreo, siempre en función de la accesibilidad a los lotes.
Maíz y soja: buenos estados, pero cosecha interrumpida
Maíz temprano
El 98% de los maizales se encuentra en estado bueno, muy bueno o excelente, mientras que el 2% fue calificado como regular. Sin embargo, la cosecha debió suspenderse debido a las condiciones climáticas.
Antes de las lluvias, los rendimientos obtenidos mostraban un rango amplio: Mínimos promedio: 50 a 54 qq/ha, Máximos promedio: 100 a 115 qq/ha y Lotes puntuales: hasta 125–128 qq/ha
En cuanto al picado y embolsado para autoconsumo en cuencas lecheras y establecimientos de engorde a corral, la actividad fue nula en la última semana. No obstante, los resultados consolidados oscilaron entre 12–13 m/bolsa/ha y 15–16 m/bolsa/ha, con máximos de 18 m/bolsa/ha, obteniéndose reservas de buena a muy buena calidad.
Soja temprana
La oleaginosa mostró una evolución favorable, con buena germinación, emergencia y desarrollo vegetativo normal. Las precipitaciones resultaron particularmente oportunas en la etapa crítica de llenado de semilla, generando expectativas renovadas en la zona de mayor superficie sembrada.
El 98% de los maizales se encuentra en estado bueno, muy bueno o excelente, mientras que el 2% fue calificado como regular
El 98% de los lotes fue evaluado entre bueno y muy bueno, con algunos cuadros excelentes. Solo se detectaron presencias puntuales de arañuela y trips, controladas oportunamente.
Soja tardía
Se implantaron 595.000 hectáreas, un 0,2% más que la campaña anterior. Hasta el momento, el cultivo presenta buena implantación y desarrollo, aunque en suelos de menor aptitud se observó estrés hídrico y térmico que podría revertirse gracias a las lluvias recientes.
Girasol, algodón y sorgo: ajustes en superficie y cierre de etapas
En girasol, la cosecha finalizó en el norte de la región, mientras que en el centro-sur quedó detenida por las precipitaciones.
Soja de segunda. Se implantaron 595.000 hectáreas, un 0,2% más que la campaña anterior.
El algodón registró una reducción del 22 al 24% en el proceso de implantación respecto del ciclo anterior, que había alcanzado 106.100 hectáreas.
En sorgo granífero, la superficie sembrada totalizó 120.000 hectáreas, un 10% menos que las 132.450 ha del año previo. La disminución respondió a los magros resultados obtenidos tras el déficit hídrico que afectó etapas fenológicas clave del cereal.
Por su parte, el maíz tardío mostró un incremento interanual significativo en intención de siembra. El ciclo actual cerró con 89.000 hectáreas implantadas, apenas 1.000 menos que lo proyectado inicialmente y un 22% más que en la campaña anterior.
Agua útil y definiciones para la campaña gruesa
En la totalidad del área relevada —que comprende los departamentos Nueve de Julio, Vera, General Obligado, San Cristóbal, San Justo, San Javier, Garay, Castellanos, Las Colonias, La Capital, San Martín y San Jerónimo— las precipitaciones mejoraron sustancialmente la disponibilidad de agua útil.
Mientras en los sectores más comprometidos se verificaron anegamientos, en el resto del territorio se observó muy buena infiltración de los milímetros caídos.
El informe concluye que la dinámica ambiental, sumada a las decisiones de manejo, inversión tecnológica y estrategias individuales de los productores, terminó de definir el escenario productivo de la campaña gruesa 2025/26 en el centro-norte santafesino, hoy atravesada por una marcada heterogeneidad territorial pero con perspectivas productivas mayoritariamente favorables.