Siembra de pasturas y verdeos: Un momento excepcional para invertir
El sector ganadero atraviesa una etapa de precios atractivos y condiciones óptimas. Con costos de implantación históricamente bajos y una demanda global insatisfecha, la producción de carne bovina en base a pasturas se consolida como la estrategia económica más inteligente.
Actualmente, el costo de implantación de pasturas medido en kilos de novillo se ubica un 35% por debajo del promedio histórico.
La Cámara de Semilleristas de la Bolsa de Cereales destaca que la ganadería argentina transita un escenario de alta competitividad y expectativas positivas. Las inversiones orientadas a generar más kilos de carne ofrecen hoy un alto retorno y solidez en el tiempo, especialmente en lo que respecta a la implantación de pasturas y verdeos.
Precios relativos y rentabilidad
Actualmente, el costo de implantación de pasturas medido en kilos de novillo -según el Índice Novillo del Mercado Agroganadero (I.N.M.A.G.)- se ubica un 35% por debajo del promedio histórico.
Esta relación de precios es sumamente conveniente: considerando una tasa de conversión de pasto en carne de 15:1 (base materia seca), la ganancia obtenida apenas en el primer y segundo pastoreo cubre prácticamente la totalidad del costo de implantación.
Fuente: Cámara de Semilleristas de la Bolsa de Cereales
La firmeza de los precios, ideal para inversiones en praderas de 4 a 5 años, se sustenta en los siguientes pilares:
Demanda internacional firme
Estados Unidos atraviesa el stock ganadero más bajo de los últimos 60 años debido a sequías históricas. No solo exporta menos, sino que se ha convertido en un comprador agresivo.
China, además de ser un comprador de volumen, se ha transformado en un mercado que demanda cortes de calidad.
Oferta mundial limitada
Brasil, después de años de faena récord, está entrando en una fase de retención de hembras. Esto significa que va a guardar vacas para producir terneros, reduciendo su oferta exportable para 2026/2027.
La Unión Europea, debido a sus regulaciones ambientales, está forzando el cierre de tambos y feedlots, reduciendo su producción interna de carne bovina.
Tras la liquidación forzosa provocada por la sequía extrema de 2018-2020, Australia se encuentra en un proceso de recomposición de existencias.
Rigidez estructural en Argentina
En el plano local, Argentina presenta una rigidez histórica: en los últimos 20 años el stock ganadero se ha mantenido estancado, mientras que la población nacional creció de manera constante.
Si bien el consumo de carne bovina per cápita (kg/habitante) ha mostrado una ligera tendencia a la baja, el incremento total de habitantes -sumado a la demanda externa- supera la capacidad de respuesta de un rodeo que no se expande. Esta brecha estructural es el motor que sostiene los precios y garantiza la previsibilidad económica del sector.
El rol central del pasto
Frente a una demanda global de carne bovina insatisfecha y un proceso de recomposición del rodeo que aún es lento -con una faena de hembras por encima del punto de equilibrio-, Argentina enfrenta el desafío de producir más kilos.
En este escenario, la estrategia técnica para capturar el ciclo favorable de precios consiste en maximizar la eficiencia de la cría y extender los procesos de recría.
Fuente: Cámara de Semilleristas de la Bolsa de Cereales
En este esquema, el pasto se consolida como el recurso estratégico: no solo es el alimento base de la vaca de cría, sino que permite alcanzar mayores pesos de recría y posteriormente terminación, diluyendo costos fijos.
La viabilidad de este modelo es clara al observar la región: países como Uruguay, con sistemas pastoriles similares al nuestro, ya alcanzan un peso promedio de faena de 260 kg res gracias a recrías e invernadas más largas. Esto demuestra que es posible elevar nuestra producción aprovechando las condiciones locales.
Oportunidades de siembra
El escenario técnico abre ventanas claras para la toma de decisiones:
Migración de áreas agrícolas marginales a ganadería mediante praderas de media loma.
Verdeos para pastoreo entre cultivos agrícolas con excelente retorno.
Fuente: Cámara de Semilleristas de la Bolsa de Cereales
Recuperación de campos degradados o bajos anegados con pastos de alta producción.
Disponibilidad de áreas tempranas para verdeos de invierno debido a la menor siembra de especies de verano en la campaña anterior.
Si bien, de acuerdo con las estimaciones de la Cámara de Semilleristas de la Bolsa de Cereales, el consumo doméstico de semillas de pasturas y ryegrass anual creció un 31% en el último año, aún se encuentra por debajo de los niveles de la última década, lo que marca un amplio margen de recuperación productiva.
Sembrar mejor: La clave del éxito
Capitalizar la coyuntura actual requiere una implantación sin fallas. El uso de semilla legal, producida profesionalmente con fines de siembra, y la aplicación de tecnología de procesos no solo aseguran el establecimiento de la pastura, sino que garantizan la disponibilidad del forraje necesario para que la producción ganadera aproveche la coyuntura descripta.
En síntesis, la coyuntura actual presenta una alineación de factores pocas veces vista en la actividad: costos relativos de implantación en mínimos históricos, una relación de precios carne/pasto sumamente favorable y una demanda global que garantiza la absorción de la producción.
La Cámara de Semilleristas de la Bolsa de Cereales afirma que invertir hoy en la siembra de pasturas y verdeos no es solo una decisión productiva, sino una estrategia de alta rentabilidad. Capitalizar este momento excepcional mediante el uso de semilla legal de calidad superior es la llave para consolidar un sistema ganadero eficiente, sólido y preparado para liderar el mercado internacional.