Las precipitaciones registradas durante la última semana, acompañadas por elevados niveles de humedad ambiente y episodios puntuales de fuertes ráfagas, condicionaron el desarrollo de las tareas agrícolas en el centro-norte de la provincia de Santa Fe.
Las lluvias frenaron la siembra de soja temprana en el centro-norte santafesino
El relevamiento de la Bolsa de Comercio de Santa Fe y la Universidad Católica de Santa Fe, con datos al 27 de octubre, registró el inicio de la cosecha de trigo en el departamento 9 de Julio, con rindes iniciales de entre 30 y 32 quintales por hectárea. Las precipitaciones y la elevada humedad ambiente interrumpieron las labores y demoraron la implantación de soja de primera.

En ese contexto, comenzó la cosecha de trigo en el departamento Nueve de Julio, aunque las condiciones climáticas obligaron a interrumpir los trabajos. Al mismo tiempo, la siembra de soja temprana avanzó de manera irregular hasta quedar detenida en distintas zonas.

Así lo señala el informe del Sistema de Estimaciones Agrícolas para el Centro Norte de la Provincia de Santa Fe, elaborado por la Bolsa de Comercio de Santa Fe en conjunto con la Universidad Católica de Santa Fe, correspondiente al período comprendido entre el 21 y el 27 de octubre de 2026.
El relevamiento también indica que el girasol y el maíz temprano continuaron con su desarrollo vegetativo, mientras las lluvias incidieron en la evolución final de los cultivos de la campaña fina y en el comienzo de la campaña gruesa 2026/2027.
El trigo comenzó la cosecha con rindes de hasta 32 quintales
La superficie implantada con trigo en el centro-norte santafesino alcanzó las 462.500 hectáreas. Según el informe, el cultivo tuvo una evolución favorable desde el inicio del ciclo, con buena disponibilidad de agua útil en la cama de siembra y en las reservas de los perfiles del suelo.
Tras un período inicial con condiciones estables y sin precipitaciones, comenzó la recolección de los primeros lotes en el departamento 9 de Julio, con perspectivas de avanzar hacia el noreste provincial. Sin embargo, las lluvias y el ambiente muy húmedo paralizaron temporalmente la actividad.

Los primeros resultados de cosecha arrojaron rendimientos promedio de entre 30 y 32 quintales por hectárea. En general, los lotes presentaron buenas condiciones de germinación, emergencia y desarrollo, con una adecuada densidad de plantas por unidad de superficie y sin inconvenientes relevantes durante el crecimiento.
La humedad demoró la siembra de soja temprana
El avance de la campaña gruesa también quedó condicionado por las condiciones meteorológicas. La siembra de soja temprana o de primera había comenzado, pero las precipitaciones, las lloviznas y los elevados porcentajes de humedad ambiente registrados durante tres o cuatro días, según la zona, limitaron las tareas hasta detenerlas.
En paralelo, se realizaron trabajos de acondicionamiento de lotes para futuras implantaciones, a la espera de que las condiciones del suelo permitan retomar las labores.

Las lluvias presentaron distintas intensidades y se distribuyeron a lo largo de tres o cuatro días, de acuerdo con cada área relevada. Esta situación mantuvo elevados los niveles de humedad y condicionó el ritmo de avance de las labores agrícolas.
Girasol y maíz temprano continúan su desarrollo
A diferencia de lo ocurrido con la cosecha de trigo y la siembra de soja, los cultivos de girasol y maíz temprano continuaron con sus respectivas etapas de desarrollo.

En girasol se efectuaron monitoreos y controles, además de aplicaciones puntuales de fertilizantes nitrogenados, herbicidas e insecticidas, de acuerdo con las necesidades observadas en los lotes.
Por su parte, los cultivares de maíz temprano o de primera se encontraban en pleno desarrollo vegetativo. Esta situación pudo observarse, entre otros sectores, en lotes del centro del departamento Castellanos. Las tareas de seguimiento, control y evaluación continuaron según las condiciones particulares de cada zona.

El informe destaca que la disponibilidad de agua en los perfiles del suelo fue favorable desde el comienzo del ciclo del trigo. No obstante, las precipitaciones de los últimos días modificaron el ritmo de los trabajos y se convirtieron en un factor determinante para la continuidad de la cosecha fina y el avance de las siembras de la campaña 2026/2027.








