El caso Faustino Oro, el niño argentino de 10 años que despierta asombro en el mundo del ajedrez, acaso, se trate de un fenómeno acorde con los tiempos modernos de la inmediatez y la era digital; en apenas cuatro años consiguió lo que ningún otro en el historial del milenario juego: de manera correlativa fue el mejor del planeta en las categorías Sub 8, Sub 9 y Sub 10, y el pasado 30 de junio logró la plusmarca del ajedrecista más precoz en conquistar el título de maestro internacional, a los 10 años, 8 meses y 16 días. Además, hace tres semanas, estableció un nuevo récord: ser el más joven ajedrecista que integra el Top 20 mundial en la especialidad blitz, partidas a ritmo feroz que se disputan por Internet.






























