-El fútbol formativo no es gasto, sino inversión. Y a eso no se lo entiende como tal. Si yo traigo un jugador para el plantel superior, me tengo que gastar 30.000 dólares por mes en sueldos, alquileres, etcétera, pero resulta que cuando voy a pedirle a los dirigentes que le paguen el pasaje a un chico de Santiago del Estero que se viene a probar, te dicen que no. Para que le den una beca, poco menos que te tenés que casar con un dirigente. Y cuando le pedís un sueldo para un formador, te dicen que no y traen 200 jugadores que después no les pagan y generan una deuda. El problema es que en la Argentina no se analiza el éxito como se lo debiera analizar, porque ahí también te vas a encontrar con muchas miserias. Yo nunca saqué a a ningún futbolista, porque a los futbolistas lo sacan entre todos los que en algún momento lo tuvieron. Hoy Unión tiene como 10 u 11 formadores que salieron de Universidad Nacional del Litoral y en Colón pasa lo mismo… ¡Hay que apostar por las divisiones formativas, entiéndanlo! Yo he escuchado a los dirigentes decir esto: "Yo no pongo un peso en inferiores, total los jugadores siguen saliendo...". Y yo les contesto lo siguiente: "Está bien, aplicá esa política, pero mirá que esto, algún día, se termina, eh?...". ¿Qué sentido de pertenencia va a tener un chico si cuando está en inferiores no le dan nada?… No tienen sentido de pertenencia, tienen sentido de revancha. " No me diste ropa, no me trataste bien, me pusiste a cualquiera para que me dirija, ¿y ahora querés que me porte bien con el club?...", es lo que pasa por la cabeza de cualquier pibe.