Franco Colapinto quería dejar atrás en Austin los problemas de la gira asiática, pero volvió a quedarse sin llegar al final. Un toque con Arvid Lindblad dañó el lateral y el piso de su Alpine y lo obligó a abandonar. Después de la carrera explicó qué había pasado, evitó señalar culpables y puso en palabras lo que necesita para México: correr sin penalizaciones y volver a ver la bandera a cuadros.
Austin tampoco le dio respiro a Colapinto: ahora busca revancha en México
El argentino contó que intentaba ayudar a Gasly cuando quedó entre su compañero y Lindblad. El contacto rompió el lateral y el piso de su Alpine. Ahora espera llegar a México sin sanciones y volver a completar una carrera.

“Pierre estaba saliendo de boxes y yo estaba intentando mantener a Arvid detrás para que Pierre pudiera quedar adelante. Estábamos los tres a la par y me hicieron sándwich, así que el coche quedó muy dañado”, relató ante los medios, entre ellos Motorsport.com.
La maniobra ocurrió en la primera curva y terminó con un trompo del argentino. Colapinto intentó continuar, pero las consecuencias del contacto comprometieron el rendimiento del auto.
“Todo el lateral y el piso estaban rotos”, explicó. En la vuelta 37, Alpine le indicó que ingresara a la calle de boxes para retirar el coche.
Una apuesta que no funcionó
La carrera ya había comenzado condicionada por las diez posiciones de sanción que recibió por el cambio de la unidad de control electrónico. Desde el fondo, Franco eligió largar con neumáticos duros para extender el primer tramo y buscar una oportunidad con una estrategia diferente.
“Una pena. Largamos desde atrás y las cosas realmente no funcionaron desde el comienzo. Elegí salir con los duros para ver si podíamos hacer algo interesante, pero no pudimos”, reconoció.

El tráfico lo complicó durante buena parte de la prueba. Le costaba acercarse y superar a otros autos, y el contacto terminó de frustrar sus posibilidades. Después pasó por boxes para colocar neumáticos blandos, aunque tampoco con ese cambio pudo completar la carrera.
Pese al desenlace, no cargó contra Lindblad.
“Es parte de las carreras. Nuestra carrera no pintaba muy bien. Con todo el tráfico que tuve, la situación no se veía demasiado bien”, sostuvo.
Algo para llevarse a México
Dentro de otro domingo difícil, Colapinto rescató las sensaciones del Alpine cuando pudo manejar sin autos por delante. Fueron pocas vueltas en esas condiciones, por lo que prefirió ser prudente con el análisis, pero encontró un rendimiento que espera recuperar el próximo fin de semana.
“El balance no estaba mal cuando teníamos aire limpio, aunque no fueron muchas vueltas. Por eso es un poco difícil juzgarlo, pero, en general, el ritmo de carrera este fin de semana fue muy fuerte”, señaló.

Ese es el punto sobre el que quiere trabajar con el equipo. Después de tres abandonos en los últimos cuatro Grandes Premios, necesita continuidad para aprovechar lo que el auto pueda ofrecerle.
“Tengo ganas de llegar a México, dar vuelta esta situación, no tener penalizaciones y volver a terminar carreras”, expresó.
El próximo objetivo de Franco empieza por ahí. Tener un fin de semana sin el peso de una sanción, completar la carrera y encontrar una oportunidad para cortar esta racha.








