La Fórmula 1 llega al “Templo de la Velocidad” y los neumáticos volverán a ocupar un lugar importante en la preparación de los equipos. Para el Gran Premio de Italia, Pirelli decidió llevar a Monza los tres compuestos más blandos de su gama: el C3 será identificado como duro, el C4 como medio y el C5 como blando.
Pirelli anticipa una carrera a una parada en el veloz desafío de Monza
La marca italiana eligió los tres compuestos más blandos de su gama para el Gran Premio de Italia. El cuidado de los neumáticos traseros será uno de los puntos centrales en una pista donde los nuevos autos podrían ser dos segundos más rápidos.

La elección abre distintas posibilidades para la carrera del domingo. Sobre el papel, las tres alternativas podrían formar parte de las estrategias, aunque su utilización dependerá especialmente de las temperaturas que se registren durante el fin de semana.

A pesar de la presencia de los compuestos más blandos, Pirelli no espera un nivel de degradación que obligue a realizar varias detenciones. La estrategia de una sola parada aparece, en principio, como la opción más probable para completar el Gran Premio.
El desafío principal estará en controlar el sobrecalentamiento del eje trasero. Los neumáticos recibirán una exigencia importante durante las fases de aceleración, cuando los pilotos utilicen toda la potencia disponible a la salida de las curvas y variantes.

La estabilidad en las frenadas y la capacidad de tracción serán dos factores decisivos para construir una vuelta rápida. Esos aspectos cobrarán especial importancia en la primera chicana y en Ascari, dentro de una configuración aerodinámica de baja carga pensada para favorecer la velocidad final.
Autos más rápidos y una nueva exigencia
Monza tiene una extensión de 5.793 metros y solamente 11 curvas. Sus largas rectas lo convierten en uno de los escenarios más veloces del calendario y también plantearán un desafío adicional en la gestión de la energía de las nuevas unidades de potencia.

De acuerdo con las simulaciones realizadas por los equipos, los tiempos de vuelta podrían ser alrededor de dos segundos más rápidos que los registrados en 2025. Los pilotos llegarán a las zonas de frenado a velocidades inferiores por las características de esta generación de autos, por lo que Pirelli espera una menor carga sobre los neumáticos delanteros.
La mayor exigencia se trasladará hacia la parte trasera, especialmente al momento de aplicar toda la potencia. Encontrar un equilibrio entre velocidad, estabilidad y cuidado de las cubiertas será una de las tareas principales durante las tres prácticas libres.

El circuito suele ofrecer un buen nivel de adherencia desde el comienzo de la actividad. No se realizaron modificaciones importantes sobre la superficie desde el reasfaltado completo de 2024, cuando se colocó una mezcla relativamente lisa.
Para esta edición fueron reconstruidos los pianos de las curvas 1, 4 y 8. En la curva 5, en tanto, la zona de leca fue reemplazada por una vía de escape de asfalto.
El antecedente de 2025
La carrera de la temporada pasada ofrece una referencia sobre las estrategias que podrían repetirse este domingo. La mayoría de los pilotos eligió el compuesto medio para comenzar, cinco utilizaron el duro y solamente uno largó con el blando.

El neumático de banda roja volvió a aparecer sobre el final, cuando algunos competidores lo colocaron después de su única detención para completar las últimas vueltas. Lando Norris y Oscar Piastri utilizaron esa alternativa antes de terminar segundo y tercero.
Max Verstappen, ganador de aquella edición, completó el Gran Premio con una estrategia de medio y duro. Ese antecedente refuerza la previsión de Pirelli de que una sola visita a boxes podría ser suficiente, aunque el desarrollo de la carrera y una eventual neutralización siempre pueden modificar los planes.
Los datos de aquella prueba muestran que el neumático duro concentró el 53% de las vueltas, mientras que el medio alcanzó el 44% y el blando apenas representó el 3%. En cuanto a la duración promedio de cada tanda, el duro completó 32 vueltas, el medio 28,5 y el blando solamente ocho.
Monza propone velocidad, frenadas fuertes y oportunidades para avanzar, pero la carrera también puede definirse en el momento elegido para realizar la única detención prevista. Con poca degradación esperada y diferencias reducidas entre los equipos, extender una tanda o anticipar el ingreso a boxes podría terminar marcando el resultado.








