El seleccionado de Suiza alcanzó por primera vez la final del certamen al vencer 2-1 a Bélgica en una serie extremadamente equilibrada. La definición llegó en el dobles mixto, donde Belinda Bencic y Jakub Paul derrotaron a Elise Mertens y Zizou Bergs por 6-3, 0-6 y 10-5 en el súper tie-break, sellando una clasificación histórica para el equipo helvético.


































