La Fórmula 1 regresará de sus vacaciones en un lugar que nunca parece estar de descanso. Zandvoort vive frente al mar, entre bicicletas, arena y viento, pero cuando los autos aparecen, la tranquilidad de esa pequeña ciudad costera desaparece. Las gradas se cubren de naranja, las banderas se multiplican sobre las dunas y el rugido de los motores se mezcla con el del Mar del Norte.
La última fiesta naranja: Zandvoort se prepara para despedir a la Fórmula 1
La categoría regresará del receso del 21 al 23 de agosto en un circuito rodeado por el Mar del Norte, dunas y miles de seguidores de Max Verstappen. La última edición prevista del Gran Premio de Países Bajos tendrá formato Sprint y abrirá una segunda mitad de temporada con la pelea por el campeonato todavía en juego.

Entre el 21 y el 23 de agosto, el Gran Premio de Países Bajos volverá a recibir a la máxima categoría. No será una visita más: será la última edición prevista antes de que la carrera abandone el calendario. Los organizadores decidieron no renovar el contrato después de 2026 y eligieron cerrar esta etapa mientras el evento todavía conserva toda su fuerza.
Será el final de un ciclo breve pero intenso. Después de permanecer 36 años fuera del campeonato, Zandvoort regresó en 2021 impulsado por el fenómeno de Max Verstappen. Desde entonces, el circuito se convirtió en el centro de una celebración que excedió al automovilismo y transformó cada carrera en una suerte de fiesta nacional.

Una pista nacida entre las dunas
La historia comenzó mucho antes de la aparición de Verstappen. Zandvoort abrió sus puertas en 1948, como parte del entusiasmo por las carreras que se extendió por Europa después de la Segunda Guerra Mundial.
El trazado original combinaba sectores permanentes con caminos públicos que atravesaban las dunas de la ciudad balnearia. El Real Automóvil Club de los Países Bajos, impulsor del proyecto, convocó a Sammy Davis, ganador de las 24 Horas de Le Mans de 1927, para colaborar en el diseño de aquella pista de aproximadamente 4,2 kilómetros.
La Fórmula 1 llegó en 1952. Alberto Ascari dominó la primera edición y encabezó un contundente 1-2-3 de Ferrari. La categoría continuó compitiendo allí de manera intermitente hasta 1985.
El regreso fue anunciado en 2019 y estaba previsto para el año siguiente. Sin embargo, la pandemia de Covid-19 obligó a postergarlo. La espera terminó en 2021, cuando la Fórmula 1 volvió a las dunas después de 36 años.
Una vuelta que se siente diferente
Zandvoort no necesita enormes rectas para transmitir velocidad. Su recorrido de 4,259 kilómetros es angosto, veloz y tiene desniveles que obligan a los pilotos a trabajar durante toda la vuelta. La carrera se disputará sobre 72 giros, para completar poco más de 306 kilómetros.
Uno de los sectores más reconocidos es Tarzán, la primera curva y uno de los lugares con mayores posibilidades de sobrepaso. También sobresalen los peraltes de Hugenholtz y Arie Luyendijk, este último ubicado en el final de la vuelta, antes de la recta principal.
Hugenholtz fue ensanchada y recibió una inclinación más pronunciada para el regreso de 2021. La intención fue permitir que dos autos pudieran transitarla juntos y a una velocidad similar. El resultado es una de las imágenes más particulares del calendario: monoplazas inclinados sobre una pista que parece trepar por las dunas.
A esas dificultades se agrega una variable imposible de controlar. La cercanía con el Mar del Norte puede provocar viento, humedad y cambios repentinos en las condiciones. La arena también puede llegar hasta el asfalto y modificar el nivel de adherencia de una vuelta a otra.
Una historia que llegó al cine
Zandvoort también construyó una identidad que va más allá de sus resultados. El circuito apareció en Grand Prix, la película dirigida por John Frankenheimer y estrenada en 1966, una obra que llevó la velocidad y los riesgos de aquella Fórmula 1 a la pantalla grande.
Allí también sucedió una de las escenas más recordadas de Gilles Villeneuve. En 1979, el canadiense intentó regresar a los boxes con su Ferrari sobre tres ruedas después de sufrir un problema con un neumático. Fue una imagen tan desmesurada como representativa de una época en la que los pilotos parecían dispuestos a continuar bajo cualquier circunstancia.
El circuito conserva esa historia, aunque la carrera actual ofrece una experiencia muy diferente. La playa está a pocos pasos, Ámsterdam queda a unos 30 minutos en tren y muchos espectadores llegan caminando, en transporte público o en bicicleta. Durante el fin de semana, el pueblo y la pista se transforman en un mismo escenario.
El fenómeno del Ejército Naranja
La presencia de Verstappen cambió la dimensión del Gran Premio. Sus seguidores, conocidos como el Ejército Naranja, convirtieron las tribunas y las dunas en una enorme mancha del color nacional.

El neerlandés respondió con tres victorias consecutivas como local y fortaleció una relación que convirtió cada carrera en un acontecimiento popular. El público no se limita a observar: canta, enciende bengalas de humo y acompaña cada vuelta como si fuera la última.
Esta vez lo será, al menos dentro del calendario actualmente previsto. Por eso, la organización preparó un cierre con clima de festival. Afrojack encabezará las actividades musicales del viernes y Martin Garrix estará a cargo del espectáculo final del domingo.
Pero el verdadero protagonista volverá a ser Verstappen. El cuatro veces campeón correrá ante su público en un momento distinto: Red Bull ya no tiene el dominio de otras temporadas y el futuro del neerlandés continúa generando preguntas dentro del mercado de pilotos.
El campeonato vuelve a ponerse en marcha
Zandvoort también marcará el comienzo de la segunda parte del campeonato. Kimi Antonelli llegará como líder después de ganar seis de las primeras 11 carreras. El italiano aventaja por 50 puntos a Lewis Hamilton y por 59 a su compañero George Russell.
Mercedes sostuvo la referencia durante buena parte de la temporada, aunque su margen empezó a reducirse. Ferrari logró dos victorias, McLaren mostró una evolución importante y Red Bull intentará recuperar terreno después del receso.
El fin de semana tendrá formato Sprint por primera vez en la historia del Gran Premio de Países Bajos. Eso dejará solamente una práctica antes de que comiencen las sesiones competitivas y ofrecerá una oportunidad adicional para sumar puntos.
También obligará a los equipos a encontrar rápidamente una puesta a punto para una pista en la que el viento, la arena y el escaso margen de error pueden alterar cualquier planificación.
Un circuito conocido para Colapinto
Para Franco Colapinto, Zandvoort no representa un territorio desconocido. El argentino compitió allí durante su recorrido por las categorías europeas y consiguió resultados destacados antes de llegar a la Fórmula 1.
En 2020, con MP Motorsport, terminó sexto y tercero en las dos carreras de la Fórmula Renault Eurocup. Un año después volvió al trazado neerlandés para competir en la Fórmula Regional Europea.

Su mejor recuerdo llegó en 2022, durante su primera temporada en la Fórmula 3. Con el equipo Van Amersfoort Racing subió al podio al terminar tercero en la carrera principal, detrás de Zane Maloney y Victor Martins. Fue su cuarto podio de aquella campaña.
Franco no llegó a correr en Zandvoort con Williams. La escudería lo eligió para reemplazar a Logan Sargeant inmediatamente después del Gran Premio de Países Bajos de 2024, por lo que su debut en la Fórmula 1 se produjo una semana más tarde, en Monza.
Su primera participación en este circuito dentro de la máxima categoría llegó con Alpine en 2025. Clasificó 16º y avanzó hasta el 11º lugar en una carrera cambiante, marcada por varios ingresos del auto de seguridad. Quedó a solo 448 milésimas de Esteban Ocon, quien ocupó la última posición con puntos, y terminó por delante de su compañero Pierre Gasly, que fue 17º.
Ahora regresará con más experiencia y con un antecedente alentador: aquel undécimo puesto continúa siendo una muestra de que Franco sabe cómo moverse en una pista estrecha, rápida y con muy poco margen para equivocarse.

Los horarios para ver a Franco Colapinto
La actividad comenzará el viernes 21 de agosto con la única práctica libre a las 7.30. La clasificación para el Sprint se desarrollará desde las 11.30.
El sábado 22, el Sprint se largará a las 7 y la clasificación para la carrera principal será a las 11. El Gran Premio comenzará el domingo 23 a las 10 de Argentina.
Zandvoort será, de este modo, mucho más que el escenario del regreso. Será el punto de partida de la definición del campeonato y, al mismo tiempo, la despedida de una carrera que recuperó su lugar gracias a una generación movilizada por Verstappen.
La Fórmula 1 volverá a escuchar el rugido del Mar del Norte, atravesará una vez más los peraltes y encontrará las dunas cubiertas de naranja. Después llegará la bandera de cuadros y terminará una etapa que, aunque duró apenas seis ediciones desde su regreso, consiguió construir una identidad difícil de repetir.








