La confianza empresarial todavía no encuentra razones suficientes para transitar la actividad económica por el sendero del optimismo.
Producción, empleo y demanda: qué esperan los empresarios para el próximo trimestre
Las encuestas del INDEC permanecieron negativo tanto en la industria como en supermercados y mayoristas. Aunque el comercio espera cierta mejora para el tercer trimestre, las empresas prevén estabilidad en el empleo, pocos cambios en la actividad y nuevas subas de precios.

Así se desprende de los informes de Tendencia de Negocios publicados este miércoles por el INDEC, que mostraron una expectativa cautelosa para el trimestre julio-septiembre de 2026.
En la industria manufacturera, el Indicador de Confianza Empresarial (ICE) quedó en -17,8%; en supermercados y autoservicios mayoristas, en -0,4%. Ambos registros siguen en rojo, aunque expresan realidades diferentes.

El índice industrial se construye a partir de las expectativas de producción, la evaluación de la cartera de pedidos y el nivel de stocks terminados. El comercial combina la situación actual, la perspectiva para los próximos tres meses y las existencias disponibles.
La industria con cautela
La industria mostró una pequeña recomposición respecto de mayo, cuando el ICE había descendido a -19,6%, pero siguió lejos de una señal expansiva. Casi la mitad de las empresas —49,7%— consideró que su cartera de pedidos estaba “por debajo de lo normal”, frente a apenas 2,7% que la ubicó por encima. El balance fue de -47 puntos.
La debilidad del mercado interno volvió a ocupar el centro de la escena. Ante la consulta sobre el principal límite para aumentar la producción, el 52,1% señaló la “demanda interna insuficiente”. La competencia de productos importados quedó segunda, con 10%, seguida por la incertidumbre económica, con 7%.

Esa lectura se trasladó a las expectativas. Para julio-septiembre, el 68,8% prevé que el volumen producido no cambiará, el 17,1% espera una disminución y sólo el 14,1% proyecta un aumento. Sobre los pedidos de la demanda interna, el 21,6% cree que bajarán y el 14,6% que crecerán.
En las exportaciones aparece un tono algo menos adverso: 16% espera una mejora y 12,4% una caída. Sin embargo, el 18,2% anticipa una reducción de las horas trabajadas, contra apenas 5,6% que prevé incrementarlas.

El empleo también queda prácticamente paralizado. El 81% de las empresas no espera modificar su dotación durante los próximos tres meses; el 15,1% prevé reducirla y sólo el 3,8% incorporaría personal. Además, 13,1% considera que la situación general de su negocio empeorará, una proporción apenas superior al 11,9% que espera una mejora.
El comercio espera mejorar
En supermercados y autoservicios mayoristas, el ICE quedó mucho más cerca del equilibrio, con -0,4%. La expectativa futura ayudó a compensar una evaluación negativa del presente: sólo el 8,4% calificó como buena la situación comercial de junio, mientras el 28,9% la consideró mala.
Para los próximos tres meses, el 75,9% espera que la situación permanezca igual, el 16,9% que mejore y el 7,2% que empeore. Sin embargo, esa expectativa no se traduce en más pedidos a proveedores: el 85,5% no prevé cambios, el 13,3% anticipa una reducción y apenas el 1,2% proyecta aumentarlos.

La explicación vuelve a estar en la demanda. El 61,4% de las empresas comerciales la identificó como el principal freno para aumentar la actividad, un porcentaje superior al 58,7% de tres meses atrás. También crecieron el peso del costo laboral, de 17,3% a 19,3%, y el costo de financiamiento, de 6,7% a 9,6%.
En materia laboral, el patrón coincide con la industria: 81,9% mantendrá su cantidad de empleados, 15,7% la reducirá y sólo 2,4% prevé ampliarla. La mayor diferencia aparece en los precios. Mientras en la industria el 30,8% espera aumentarlos, en supermercados y mayoristas esa proporción llega al 53%.










