La misión del FMI encabezada por Joyce Wong concluyó sus reuniones en Buenos Aires tras una semana de auditoría. El organismo se limitó a agradecer la hospitalidad y que “las conversaciones con las autoridades continúan”, por lo que hasta este miércoles todavía no existía un anuncio de acuerdo a nivel de staff ni una fecha para el tratamiento de la revisión por parte del Directorio.
Las cuentas que observó la misión del FMI antes de definir un nuevo desembolso
El equipo técnico culminó su estadía en el país para auditar el cumplimiento del acuerdo al primer semestre, previo a determinar el nuevo giro de dólares. Se habría superado holgadamente el piso de reservas, pero quedaría por debajo la meta fiscal. Mientras auditaba esas cuentas, el organismo también comenzó a mirar hacia 2027.


La tercera revisión del Fondo corresponde a las metas cuantitativas fijadas para el 30 de junio y, si finalmente es aprobada, habilitará un nuevo desembolso de 636 millones de Derechos Especiales de Giro (DEG), equivalente a alrededor de US$900 millones. El cronograma está previsto en el acuerdo ampliado firmado por Argentina en abril de 2025 bajo la gestión libertaria. Se espera que la vocera Julie Kozack brinde más detalles en su rueda de prensa.
Las reuniones se desarrollaron principalmente en la sede del Banco Central y, durante parte de la estadía, fueron encabezadas por el viceministro de Economía, José Luis Daza, mientras Luis Caputo participaba de la delegación que acompañó a Javier Milei a París.
La cuenta fiscal en la mira
Se presume que el desembolso va a llegar, pero la particularidad de la tercera revisión del acuerdo es que la misión encontró a la Argentina con un tablero casi inverso al que había mostrado en las instancias anteriores: el Gobierno tuvo por primera vez las reservas dentro del parámetro acordado; en cambio, el frente fiscal quedó por debajo del objetivo.
El Ministerio de Economía informó que el Sector Público Nacional cerró el semestre con un superávit primario equivalente a aproximadamente 0,6% del PBI y un resultado financiero positivo de 0,1%. Junio, sin embargo, había dejado un déficit primario de $696.843 millones, que Hacienda vinculó principalmente con el pago del medio aguinaldo y el traslado a julio del vencimiento del Impuesto a las Ganancias de personas humanas.

Esos datos no pueden compararse de manera directa con la meta del FMI. El programa utiliza una metodología propia que, entre otros ajustes, excluye determinados ingresos extraordinarios, como los provenientes de privatizaciones. Al realizar esas correcciones, consultoras privadas calcularon un superávit primario computable de $6,29 billones entre enero y junio, contra un piso exigido por el Fondo de $6,861 billones: una diferencia de casi $574.000 millones, alrededor de 8% por debajo de la meta.

Pero el desvío tiene otra particularidad: el objetivo ya había sido flexibilizado. La meta original para junio era de $8,46 billones, pero en la segunda revisión el organismo la redujo a unos $6,86 billones. Aun con ese recorte, los cálculos privados indican que el resultado quedó por debajo. Desde Economía relativizaron esa diferencia cuando se conocieron los números del primer semestre y señalaron que parte del faltante obedecía al traslado del vencimiento de Ganancias al mes siguiente. De hecho, julio volvió a mostrar un superávit primario de $2,96 billones, y a agosto el acumulado alcanzaba aproximadamente 1,1% del PBI.
Sin embargo, la evaluación del Fondo tiene como fecha de corte el 30 de junio. La incógnita es entonces si el organismo termina validando el resultado mediante una dispensa —waiver—, mecanismo que Argentina ya recibió en revisiones anteriores.
Reservas sobre cumplidas
Este punto tuvo la inversión más marcada respecto de las revisiones anteriores. En mayo, el FMI había modificado fuertemente el sendero de reservas internacionales netas. Para junio, la meta original exigía una variación positiva de US$3.200 millones respecto del cierre de 2024, pero el nuevo acuerdo permitió un resultado de hasta US$8.600 millones negativos. Es decir, flexibilizó el objetivo en US$11.800 millones.

Las estimaciones conocidas durante esta revisión coinciden en que Argentina quedó por encima de ese nuevo piso. La variación de las reservas netas al 30 de junio habría estado en unos -US$3.111 millones, que darían un sobrecumplimiento de unos US$5.500 millones.

El cálculo definitivo depende de los ajustadores contemplados en el programa, ya que las reservas netas que utiliza el FMI no equivalen a las reservas brutas publicadas diariamente por el Banco Central ni a la cantidad de dólares que compra la autoridad monetaria en el mercado.
La auditoría ya miró a 2027
La misión no se limitó a reconstruir lo ocurrido durante el primer semestre. El otro eje que apareció durante la visita fue directamente el origen de los dólares del próximo año.
La delegación mantuvo contactos, de acuerdo a reconstrucciones periodísticas, con representantes del sector agropecuario y pidió datos sobre los efectos esperados de El Niño, producción, rindes y exportaciones de la campaña 2026/27. El objetivo fue conocer con mayor precisión cuál podría ser el flujo de divisas del principal complejo exportador argentino durante un año que concentrará fuertes vencimientos externos.

Las consultas encontraron al sector con proyecciones elevadas. La Bolsa de Comercio de Rosario difundió días atrás un informe en el que calcula, bajo el supuesto de condiciones climáticas favorables, una producción de alrededor de 156 millones de toneladas y exportaciones de granos, aceites y harinas por US$42.200 millones. Para 2027 estimó además una liquidación cercana a US$40.000 millones, el segundo registro más alto de la serie.
Ahí aparece el desafío que quedará abierto después de esta revisión. El Gobierno puede llegar a obtener la aprobación de las metas de junio con reservas por encima del nuevo piso y una dispensa sobre el frente fiscal, pero el próximo examen será sobre diciembre: para entonces, el programa exige reducir el rojo acumulado de reservas netas hasta US$4.100 millones y sostener un superávit primario anual de alrededor de $16,3 billones.










